Archivo de Abril 2008

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Vargas Llosa: “Sería irresponsable un cargamontón contra Alan García”

Abril 7, 2008

El famoso escritor, Mario Vargas llosa, destacó la política económica del gobierno de Alan García de Perú.
 

El escritor Mario Vargas Llosa se congratuló por el buen momento económico del Perú en materia económica y democrática.

Por lo que consideró que sería “irresponsable” un “cargamontón” en estos momentos contra el gobierno y el Presidente Alan García.

“Un cargamontón en estas circunstancias sería hacerle el juego a quienes no quieren que haya democracia en el Perú y a quienes desean que el país siga el camino de Venezuela o Bolivia”, señaló el novelista en declaraciones al programa La Ventana Indiscreta, en Frecuencia Latina.

El autor de consagradas obras como “La casa verde” y “La guerra del fin del mundo”, sostuvo que el Mandatario actualmente es atacado “porque está resistiendo las tentaciones populistas” que se ejercen sobre él, y que en muchas casos provienen de sus propios aliados.

“El Perú vive un momento muy especial. Después de muchos años parece bien enrumbado, no sólo por una economía que esta prosperando, sino también por los gobiernos democráticos”, indicó Vargas Llosa, y estimó que nuestro país podría ser pronto una alternativa democrática moderna y liberal frente al “anacronismo autoritario y caudillista” de Hugo Chávez.

Sostuvo que apoya lo bueno del gobierno, pero aseguró que criticará lo que considere errado del actual régimen.

Por ejemplo, lamentó la decisión del presidente Alan García de respaldar la política que ejerce China respecto al Tíbet.

De otro lado, sostuvo que el juicio al ex presidente Alberto Fujimori por violación a derechos humanos en su gobierno se viene desarrollando de manera impecable con neutralidad de parte de los jueces y pleno respeto de los derechos de la defensa.

* RPP (Perú; abril 1 del 2008)

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Más de 3,1 millones de colombianos sufren trastornos mentales por conflicto armado.

Abril 7, 2008

CASI TODOS LOS DÍAS la pesadilla se repite en la mente de Leiner Palacio: hombres armados lo persiguen, lo agarran y lo meten a la iglesia; llueven pipetas de gas desde el techo y no puede escapar porque la puerta está cerrada… Es el recuerdo del episodio de horror al que sobrevivió el 2 de mayo de 2002, cuando las Farc atacaron el templo de Bojayá donde se refugiaba la población, y acabaron con la vida de 119 personas, entre ellas 32 parientes suyos.

Sobrevivientes de la masacre de Bojayá rinden homenaje a sus muertos.

Foto: Mauricio Moreno / Cambio

Palacio se salvó porque se escondió en la casa de unas religiosas, pero desde entonces tiene dificultades para conciliar el sueño, desconfía de la gente y cualquier ruido fuerte altera sus nervios. “Me da mucha ansiedad, el miedo no se me quita, estoy alerta y tengo muy viva esa imagen en mi cabeza -confiesa-. Pero en medio de todo estoy bien, pues hay muchas madres, viudas y huérfanos que quedaron como retraídos y no tienen psicólogo”.
Bojayá fue caso de estudio para los grupos de investigación de las universidades de San Buenaventura y Pontificia Bolivariana de Medellín, que revelaron las profundas secuelas del ataque en la salud mental de los sobrevivientes. Pero ellos no son los únicos que han quedado profundamente marcados por la violencia del conflicto interno.
Casi no hay región donde no haya población afectada. Los actos de guerra, el desplazamiento forzoso y el secuestro han dejado honda huella en millones de colombianos. Según el psiquiatra José Posada-Villa, director del Estudio Nacional de Salud Mental (2003), es probable que más de 3,1 millones de colombianos adultos padezcan algún tipo de trastorno mental atribuible al conflicto.
Lo dice después de haber comparado los datos obtenidos con la misma metodología en Colombia y México, dos países con el mismo nivel de desarrollo según el Banco Mundial, y con características históricas y demográficas semejantes. ¿Por qué el 40 por ciento de los colombianos ha presentado algún trastorno mental, mientras que solo el 28 por ciento de los mexicanos ha sufrido alguno? ¿Por qué el 19 por ciento de los colombianos ha sufrido ansiedad y el promedio de los mexicanos es de 14 por ciento? ¿Por qué la prevalencia de trastornos afectivos -depresión, trastorno bipolar- en Colombia es de 15 por ciento y en México de 9 por ciento? “Hay un ‘algo’ que determina esas diferencias abrumadoras y, a manera de hipótesis -plantea Posada-Villa-, puede afirmarse que ese ‘algo’ es el conflicto armado”.
Un ‘algo’ que se manifiesta en trastornos que van desde ansiedad, depresión, dolor físico y cansancio -generalmente por somatización de problemas emocionales- hasta estrés postraumático, trastorno obsesivo-compulsivo, fobias, trastorno afectivo bipolar, consumo de drogas, mayor riesgo de suicidio, esquizofrenia e incluso trastornos de alimentación, que probablemente nunca se habrían presentado o no habrían sido tan graves en ausencia del conflicto.
Vivir con miedo
Se oyen los combates no muy lejos de la escuela. Los niños se tiran al suelo y se esconden bajo los pupitres. Otras veces solo oyen tiros a lo lejos. Es parte de la rutina de 180 alumnos de dos escuelas de San Miguel (Putumayo), cuya población vive en riesgo y presenta trastornos psicológicos, que van desde depresión infantil hasta estrés postraumático.
Viven atemorizados, una constante en muchas zonas del sur del país donde hay más presencia de actores armados y más combates. “Tenemos niños retraídos que incluso no pueden vencer el miedo de ir a estudiar porque temen morir -afirma Sandra Vargas, coordinadora de la Corporación Casa Amazonia en Putumayo, que atiende a niños y mujeres víctimas del conflicto-. Son niños que tienen altos niveles de angustia, que no duermen ni comen bien, que saltan al menor ruido estridente… Algunos siguen orinándose en la cama, otros son agresivos o presentan deseos de venganza por cosas que les ha tocado ver”.
Mediante un convenio con la ONG Minga y la Fundación World Child, atienden a los pequeños y les ayudan con actividades lúdicas a sobreponerse a su realidad. Hacen lo que pueden pero el optimismo es moderado, pues como dice Vargas, “los niños no saben qué futuro pueden tener si cuando van a estudiar se topan con la guerrilla, el Ejército o los paramilitares, o con las avionetas que fumigan la coca en una zona donde sus padres son ‘raspachines’ “.
Depresión y suicidio
Carlos, de 28 años, pisó una ‘mina’ que le destrozó una pierna y le dejó graves quemaduras en el brazo derecho, heridas en el estómago y menos del 60 por ciento de su capacidad auditiva. Carlos no ha podido recuperarse del shock y los médicos le dicen que es necesario un largo tratamiento para que aprenda a valerse por sí mismo.
Lo grave es que en Samaniego, un municipio de más de 3.000 habitantes y con 22 veredas sembradas de ‘minas’, casos como este son pan de cada día. Este año suma 14 víctimas. Deben vivir con las secuelas físicas, que en muchos casos pueden vencer con una prótesis, pero lo más grave es que además sufren serios problemas mentales que afectan también a sus familias: estrés severo, depresión profunda, esquizofrenia, paranoia…
Según la investigadora Clara Rocío Wilches, del Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar, de la Universidad Javeriana, “lo más crítico es la baja autoestima y el poco interés para seguir viviendo, porque no se sienten útiles, sino un estorbo más para la familia”. Y agrega el psiquiatra Pedro Quijano: “Muchos sienten que se les acabó la vida porque suponen que los van a relegar y que su etapa productiva llegó a su fin”.
Toribío (Cauca) es uno de los municipios más afectados por la violencia. Los constantes combates entre guerrilla y Ejército tienen a la población al borde de un ataque de nervios. “Los habitantes viven en un estado de amenaza permanente -dice Martha Segura, secretaria de Salud del municipio-. Los más afectados son los niños y las mujeres”.
Esta situación de amenaza permanente, dicen los expertos, ha generado en los más de 27.000 habitantes del municipio graves problemas de salud mental como crisis de ansiedad, pánico, angustia y depresión profunda. Pero lo más grave es que han aumentado los índices de suicidio -el año pasado ocho personas se quitaron la vida, tres más que en 2006-, un problema que además afecta a niños entre 5 y 12 años que en algunos casos presentan ideas suicidas.
El alma cautiva
Por supuesto, las consecuencias del secuestro son un tema que ocupa la atención de los expertos en salud mental. Se trata de un hecho inevitable ante la aterradora cifra de 3.200 personas que actualmente son víctimas de este delito en Colombia.
“El deseo de vivir es lo primero que uno pierde cuando está secuestrado, pero no puede ni siquiera tomar esa decisión porque tiene una familia afuera esperando”, expresa el ex senador Luis Eladio Pérez después de seis años de cautiverio. Y recuerda que cuando lo apartaron del grupo de secuestrados y quedó solo, de repente se descubrió hablando con los árboles.
Un trabajo de la Fundación País Libre señala que el primer daño del secuestro ocurre por cuenta del atentado contra las lealtades familiares y del uso de los vínculos afectivos como medio de presión. Además de los sentimientos que experimenta la víctima directa, entre los familiares sobrevienen el dolor, el miedo, la impotencia, la desesperanza, la rabia, la tristeza y la culpa, sentimientos que con facilidad configuran al cabo de los días un cuadro depresivo.
La liberación no significa el fin del drama. “Después de la alegría del retorno -dice el documento Aspectos psicológicos del secuestro-, el secuestrado comienza a tener sensaciones y pensamientos desconocidos que le causan desconcierto, temor, sorpresa y un inmenso gasto de energía psíquica”. Es realmente en este momento cuando aparece el cansancio acumulado por el esfuerzo de haber procurado conservar la estabilidad emocional durante el cautiverio. Comienzan entonces los cambios abruptos en el estado de ánimo, los ataques de llanto, el miedo, la irritabilidad y la desconcentración. La pesadilla se revive. Va y vuelve en forma de oleadas.
El caso de los soldados ha mostrado sus particularidades. Pasar de detentar cierto poder a la derrota militar y la humillación, a veces hace más complejo el problema. Un seguimiento realizado por el psiquiatra Ismael Roldán a 110 miembros de la fuerza pública liberados en 2001 por las Farc ha establecido que dos de ellos padecen alucinaciones, sienten que los siguen y que ponen micrófonos bajo sus camas.
Sin embargo, esa sensación de impotencia no solo embarga a los combatientes cautivos que recuperan su libertad. Es una constante en los que sobreviven a fuertes hostigamientos. Es precisamente la situación que desde agosto de 2007 no para de atormentar a Fredy, un soldado que, mientras patrullaba las inmediaciones de San Vicente del Caguán, vio cómo un artefacto explosivo desintegró literalmente a su mejor amigo. Desde entonces la culpa no deja de perseguirlo.
Como este, entre 60 y 85 casos mensuales son atendidos en el Batallón de Sanidad de Bogotá, adonde llega más del 90 por ciento de los soldados con trastornos psiquiátricos. Según la mayor Íngrid Guzmán, jefe del Departamento de Salud Mental, no es extraño que en los pabellones del Batallón los soldados revivan un enfrentamiento con la guerrilla y reaccionen como si estuvieran ahí. “Sienten por todos lados la presencia del enemigo, alucinan y ven a sus compañeros muertos tal y como los dejaron en el campo de batalla”, explica Guzmán.
Desarraigo
A Cecilia Reyes la desplazaron las Farc el 18 de octubre de 1997 luego de un ataque a Miraflores, en San José del Guaviare. Desde entonces, dice, no ha tenido paz. Por esa misma época sufrió el asesinato de su hijo Wílmar Restrepo, de 14 años, quien fue uno de los muertos de la masacre de El Aro, en Antioquia, perpetrada por orden de Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, quienes aseguraron que Wílmer, como los otras 14 víctimas, eran guerrilleros disfrazados de campesinos. Solo esa masacre, que los propios comandantes paramilitares se atribuyen, provocó el desplazamiento de 900 personas. Entre ellas, Edilma, quien perdió a su otro hijo, Guido Manuel, tres años después, de nuevo en las garras de paramilitares.
Según los expertos, el desplazamiento tiene un gran impacto psicológico sobre todo en las mujeres, generalmente viudas o huérfanas de la guerra, que se convierten de la noche a la mañana en jefes de hogar. Eso les genera angustia, luego se enfrentan a estrés y depresiones. Su trauma puede ser mayor, recalcan los especialistas, dado que a la viudez, la pobreza, el deterioro físico, el miedo y, en ocasiones, el abuso sexual, se agrega la responsabilidad de garantizar la supervivencia de sus hijos.
Adicción
Los desmovilizados de las Auc, 37.000 combatientes, también sufren en carne propia los efectos de la violencia que ejercieron. Padecen estrés postraumático, depresión, ansiedad y problemas de adicción. Félix Santris estuvo 10 años en las Auc y pese al tratamiento psicológico que recibe, todavía sufre pesadillas. “Me despierto a veces exaltado y pienso que todavía estoy allá. No puedo sacarme de la cabeza los gritos que oí el día en que mataron a 10 compañeros y también veo intactos a otros asesinados”.
La guerra entrenó a Santris para disparar el fusil, pero ahora como desmovilizado cursa cuarto de primaria, ocupa su tiempo en otras actividades que le ayudan a dejar atrás el pasado y recibe el apoyo psicológico de la Alta Consejería para la Reintegración, que cuenta con 286 psicólogos de tiempo completo dedicados a acompañar a cada uno de los desmovilizados con problemas.
Un tratamiento imprescindible: uno de cada 10 desmovilizados sufre depresión; uno de cada 10 tiene ansiedad; 81 tienen problemas psiquiátricos graves y 372 consumen drogas. “Intentan tener una vida tranquila, pero no es fácil”, dice el alto consejero Frank Pearl.
Otra mirada
Los casos mencionados son apenas botones de muestra que ilustran cómo afecta el conflicto la salud mental de los colombianos. Sin embargo, según Posada-Villa, “son justamente las dificultades las que permiten sacar a relucir las fortalezas de una población”. Y en este sentido hace referencia a un concepto de la psicología, la resiliencia, definida como la capacidad para superar las adversidades e incluso salir fortalecido.
Ejemplos hay. Quizás sin conflicto los habitantes de San José de Apartadó jamás habrían descubierto su capacidad para organizarse como unidad de paz, ni los indígenas de Toribío habrían tenido el valor para declararse neutrales frente al conflicto, lo que en dos ocasiones les mereció Premio Nacional de Paz. Y lo mismo vale decir sobre la fortaleza de doña Clara de Rojas que, pese a quebrantos de salud y a su aparente fragilidad, fue un ejemplo de fortaleza y dignidad durante los seis años de secuestro de su hija Clara, y sobre la tenacidad de Gustavo Moncayo para sensibilizar con sus marchas a un país entero, y la audacia y el coraje de John Pinchao que se escapó de sus secuestradores.
Múltiples proyectos de salud mental para ayudar a las víctimas y a los actores del conflicto se centran en el concepto de resiliencia. Una estrategia que, antes que hacer énfasis en los problemas, identifica las fortalezas para que se cumpla una de esas frases que consagraron al primer ministro británico Winston Churchill: “La cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor”.
TRASTORNOS ALIMENTARIOS
Los daños mentales no respetan estrato socioeconómico, aunque las manifestaciones pueden variar. Ana María fue secuestrada cuando tenía 12 años y tras su liberación la familia decidió radicarse en España. Ocho meses después intentó suicidarse y comenzó a presentar síntomas de anorexia y a herirse con las uñas y objetos filosos. Regresaron al país seis años más tarde, cuando la situación de Ana María se había vuelto crónica. Las psiquiatras que la atendieron en Equilibrio -institución dedicada al tratamiento e investigación de trastornos de la alimentación- encontraron que estaba en los huesos y que su cuerpo se hallaba cubierto de cicatrices.
El caso de Ana María no es aislado. Las investigadoras de Equilibrio sostienen que es significativo el número de trastornos alimentarios derivados de situaciones relacionadas con el conflicto. Según un estudio con 138 pacientes mujeres, la anorexia estaba asociada en el 23 por ciento de los casos con amenazas contra la vida, en el 20 por ciento con traslado fuera del país, y en el 7,5 por ciento con ‘boleteo’ o secuestro. Las más afectadas eran las mayores de 25 años.
Según la psiquiatra Maritza Rodríguez, las personas que han vivido experiencias traumáticas suelen considerar que merecen ser blanco de agresiones y adoptan comportamientos que buscan revivir esos momentos. “Dejar de comer es una forma de torturarse, es volverse a victimizar -explica Rodríguez-. La persona busca una expiación mediante el ayuno, las purgas o los vómitos, se castiga para poder aislarse, para no tener cuerpo porque considera que el cuerpo es un peligro. Es como si dijera ‘mejor desaparezco’ “. Los trastornos alimentarios son en estos casos mecanismos de control frente a la desesperanza.

* El Tiempo (Colombia)

 

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Buscan el perdón divino en la internet

Abril 7, 2008

Diversas páginas electrónicas se han convertido en un tipo de confesionario para ‘ciberpecadores’; críticos dicen que es ‘explotación del morbo’

“Dios, perdóname por haber abortado a esos dos bebés”, redactó alguien desde la privacidad de una computadora. “Sostuve relaciones sexuales con mi hermana hace mucho tiempo”, se lee en otro texto sin autor. “Creo que me suicidaré hoy”, advierte uno más.

Violaciones, robos, desórdenes alimenticios, infidelidad, tendencias suicidas, asesinatos o adicciones son parte de los pecados que miles de personas revelan ahora en páginas de la internet; sitios que se han convertido para muchos en los confesionarios de siglo XXI.

“Cuando niña fui abusada física y emocionalmente. He probado todo tipo de drogas, la prostitución. Me diagnosticaron cáncer cervical, dijeron que me quedaban cinco años de vida”, declara otra persona que utilizó esta versión sui géneris del sacramento de la reconciliación.

Sitios como www.mysecret.tv, www.ivescrewedup.com o www.forgivenet.com son reflejo de cómo los avances tecnológicos empiezan a fusionarse con credos religiosos tan antiguos como lo es la Iglesia Católica.

Si bien el Vaticano considera que la absolución de los pecados se puede dar sólo a través de la comunicación directa con un sacerdote, cada día son más los que adoptan este nueva búsqueda del perdón divino.

“Nadie lo sabe, pero me he cortado durante ocho meses con vidrio mis muñecas, tobillos, rodillas, muslos, dedos y estómago”, declaró el 3 de septiembre de 2006 alguien que evadió a un ministro religioso y prefirió escribirlo en un monitor.

La idea de la ciberconfesión, por así llamarla, surgió hace un par de años en una iglesia protestante de este país, con el propósito de limpiar las culpas de millones de “pecadores” que deambulan por la red todos los días.

“Si tú confiesas tus pecados, realmente puedes hacer una gran confesión a Dios, ahí donde estás, en tu computadora. No puedo prometerte nada cuando te confiesas por medio de la computadora, pero puedo prometerte que Dios estará enfrente para darte su perdón”, explica Bobby Gruenewald, vocero de lifechurch.tv, creadores de mysecret.tv.

Los secretos ocultos que nadie se atreve a revelar, las experiencias pasadas o eventos que dejan una nube de vergüenza encuentran en la red de redes un lugar para purificarse y continuar con la vida, indica la página sobre su mística.

Para los católicos no existe la posibilidad de expiar las malas obras a través de la internet, recalcó Jonás Soto, conductor del programa Café con fe, que se transmite por Guadalupe Radio. “No se puede hacer por teléfono y no se puede hacer por carta”.

“Al ver estos web sites, uno ve esa gran necesidad que tiene el hombre de confesarse, de hablar de sus culpas. La gran diferencia es que la gente que hace sus confesiones por la internet no recibe un perdón”, indicó Soto.

La doctrina católica establece que Jesús, el hijo de Dios, dejó únicamente en los sacerdotes el poder de liberar o atar los pecados; de ahí que la curia considere incongruente borrar las faltas por medio de una computadora.

“Es más efectivo cuando sabes que una persona en nombre de Dios te está diciendo: ‘Yo te absuelvo de todos tus pecados y te absuelvo en el nombre del Padre, del Hijo…”. Después de eso, te vas con una tranquilidad plena”, dice el padre Jorge Peñaloza, un ministro con casi 50 años de vida sacerdotal.

Expertos en asuntos religiosos, como Paul Lichterman, señalan que estas páginas electrónicas son reflejo de un “exhibicionismo colectivo” que se está viviendo en medios de Estados Unidos y de la negativa a comprometerse con algún credo en particular.

“Mysecret.tv parece una unión de la religión y la cultura americana, de la ‘exposición’ que vemos sin parar en la televisión. Es para confesar a todo el mundo [tal vez como los visitantes del programa Oprah] o tal vez más como lo que hacen los líderes políticos que nos dicen que han pecado y quisieran conseguir perdón” , menciona Lichterman, profesor de la Universidad del Sur de California (USC).

Desde el punto de vista psicológico, Samuel Martínez, terapeuta especializado en consejería y pastor del Centro Cristiano de Fe, en Azusa, manifiesta que las bondades de estos confesionarios electrónicos radican en que, quienes los utilizan, pueden experimentar un desahogo emocional.

“Cuando confieso de una manera anónima, es más fácil, porque no tienen que enfrentarse a una persona, y cuando confesamos a otros siempre hay el riesgo de que, aunque sea un sacerdote o un ministro, me van a rechazar o me van a poner abajo”.

La característica de estas páginas es que —en la mayoría de los casos— no existen restricciones para leer lo que se ha escrito en ellas.

Para Jonás Soto, el locutor de Guadalupe Radio, esta situación no es más que la “explotación del morbo”, mientras que el terapeuta Martínez lo considera como el “lado oscuro” de la condición humana por enterarse de los asuntos negativos de los demás.

Pero si lo importante es el arrepentimiento a conciencia de cada creyente, dice la Iglesia Metodista Unificada de Montebello, no existe razón para satanizar estas páginas.

“Para mí [la confesión] no tiene que ser verbalmente, también puede ser escrita en una carta. Usted le puede pedir perdón no solamente a Dios, sino a otra persona, a través de un correo electrónico”, indicó Reynaldo Guevara, líder de esa congregación.

Sin embargo, doña Norma Limón, residente de Pico Rivera, dice que en cuestiones de fe prefiere las creencias que le inculcaron sus padres. “[Después de la confesión] me siento en paz conmigo misma”, afirma.

Mientras que María Mancillas, una mujer en silla de ruedas, dice que lo mejor es reconocer las faltas a Dios “en vivo y en directo”.

“Me confieso con el padre y le digo cómo me siento y uno queda tranquila”.

* Isaías Alvarado (La opinion; 06 de abril del 2008)

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En aumento la tasa del desempleo en USA

Abril 7, 2008

El Departamento del Trabajo revela que la pérdida de plazas llegó en marzo a 80 mil

WASHINGTON, D.C.— Estados Unidos perdió 80 mil trabajos en marzo y la reducción de empleos por tercer mes consecutivo aumentó la tasa de desempleo a 5.1%, en otro indicio de que la economía se encamina hacia una recesión.

Mientras tanto, la tasa de desempleo de los hispanos supera el índice nacional y subió de 6.2% en febrero a casi 7% en marzo (6.9%), según el Departamento del Trabajo. En marzo, la tasa de desempleo de los afroamericanos fue de 9%; la de los anglosajones de casi 5% y la de los asiáticos de casi 4%.

El índice de desempleo nacional subió de 4.8% en febrero a 5.1% en marzo, el más alto desde septiembre de 2005. Asimismo, desde 2003 no se reportaba una pérdida de empleos de manera consecutiva. En ese entonces se reportó una pérdida de trabajos por cinco meses consecutivos al inicio de la guerra en Irak en medio del ajuste por la recesión de 2001.

Según el reporte, la cifra de desempleados se incrementó en marzo en 434 mil personas para un total de casi ocho millones de personas sin trabajo.

Desde marzo de 2007, 1.1 millones de personas se han quedado sin trabajo y el índice de desempleo ha aumentado en 0.7%.

En enero y febrero se perdieron 152 mil trabajos, cifra superior al cálculo de 85 mil; y en marzo se anticipaba una baja de entre 50 mil y 60 mil, pero no de 80 mil.

Entre enero y marzo de este año se han perdido 232 mil empleos, un promedio de 77 mil por mes, según el reporte.

“El informe revela que la economía está cayendo en recesión”, declaró a La Opinión el economista Isaac Cohen.

“La recesión supone que la economía usa menos los recursos que tiene y, entre ellos, usa menos trabajadores y eso genera desempleo”, agregó.

“Este es además el tercer mes consecutivo en que la economía de Estados Unidos pierde empleos. Perdió 22 mil en enero, 63 mil en febrero y 80 mil en marzo. Eso significa que, de continuar esta tendencia, la economía está en recesión”, sostuvo Cohen.

El miércoles el presidente del Banco de Reserva Federal, Ben Bernanke, advirtió ante el Congreso que en la primera mitad de este año la economía de Estados Unidos podría “contraerse” y dijo que la recesión es “posible”.

La principal razón del problema ha sido la crisis hipotecaria y ello se reflejó en que en marzo, por ejemplo, la industria de la construcción perdió 51 mil puestos de trabajo, comparado con una reducción de 37 mil en febrero. Según el Departamento de Trabajo, desde su punto más alto en septiembre de 2006, se ha registrado una baja de 394 mil puestos de construcción.

Además de la construcción, el sector manufacturero eliminó más de 48 mil puestos en marzo y ha perdido 310 mil en los pasados 12 meses. Por ejemplo, se perdieron 24 mil puestos en la manufactura de autos y piezas, así como 15 mil empleos en fábricas vinculadas con la construcción: madera, productos minerales no metálicos; plásticos, textiles y muebles, entre otros.

Asimismo, se perdieron 42 mil puestos de servicios profesionales y empresariales y la mitad se registró en los empleos temporales.

El sector de servicios (bancos, restaurantes y comercio minorista) registró un alza de 13 mil puestos de trabajo en marzo.

Asimismo, el sector de la salud vio un alza de 23 mil puestos, 14 mil de ellos en hospitales.

Los empleos en el sector de servicios de alimentos también crecieron en marzo, agregando 23 mil puestos. En los pasados 12 meses ese sector ha sumado 288 mil trabajos.

El reporte indicó que la tasa de desempleo entre los hispanos subió en marzo a casi 7% (6.9%), comparado con 6.2% en febrero y 6.3% en enero.

“El índice de desempleo entre los hispanos es mayor al índice nacional y hay varias razones para ello. La primera es que el sector de la construcción es uno de los más afectados por la crisis de la vivienda en Estados Unidos y muchos hispanos trabajan en esa área. Además, ha habido pérdidas dentro del sector de servicios, que también emplea a muchos hispanos”, explicó Cohen.

“Con el alza de la gasolina la gente tiende a viajar menos; eso hace que disminuya la gente que va a hoteles y restaurantes, afectando el empleo particularmente de los inmigrantes hispanos”, afirmó el analista.

John Sweeney, presidente de la central sindical AFL-CIO, indicó que el panorama económico es especialmente preocupante para los hispanos y afroamericanos “que han sufrido un alza en la cifra de desempleo que es el triple de la de los anglosajones”.

En el Congreso hubo mutuas acusaciones por la situación económica, aunque ambas partes tienen mucho que perder ante el favor de los electores si la situación sigue agravándose.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo por su parte que la tendencia preocupante evidencia lo que ocurre cuando se pone en práctica la estrategia republicana de “esperar a ver qué ocurre”. Por eso, dijo Reid, “Estados Unidos necesita de las inversiones que los demócratas quieren hacer en infraestructura, seguro por desempleo, energía alternativa y vivienda”, lo que estimularía la economía generando empleos, señaló.

Pero el líder de la minoría republicana de la Cámara Baja, John Boehner, afirmó que el reporte “es un fresco recordatorio de que en estos momentos de incertidumbre económica lo menos que necesitan las familias de clase media y las pequeñas empresas es un alza masiva de impuestos”.

La minoría republicana culpa a los demócratas de promover medidas que suponen más gastos, mientras la mayoría demócrata del Congreso argumenta que no puede avanzar medidas por el obstruccionismo republicano.

Mientras ellos discuten, miles siguen quedándose sin empleo y sin hogar. En este momento el Senado debate una medida de “alivio” a las personas que están perdiendo sus hogares por la crisis hipotecaria, aunque la medida ha sido altamente criticada por favorecer más a la industria que a los propietarios.

* Maribel Hastings (La Opinión;05 de abril del 2008)

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Vistazo fotografico del mundo actual 01

Abril 7, 2008

En esta sección quiero dar un rápido vistazo de nuestro mundo actual, con algunas fotos obtenidos directamente de algunas agencias de noticias prestigiosas, fotografos independientes o Revistas conocidas por su prestigio como “National Geographic” en este caso, y su red asociada de fotografos profesionales a lo largo de nuestro mundo actual.

Asimismo haré un breve comentario personal, en cada caso, y presentaré en forma resumida algunos detalles de las fotos, las cuales están en condiciones de públicas.

Abajo vemos la primera foto de esta serie. Es una humilde mujer campesina sentada en una tranquila iglesia de Curahuara de Carangas cerca de Sajama, Bolivia.  La iglesia fue construída en 1608. Algunas veces se le refiere como la capilla sixtina de los Andes, porque los murales que podemos apreciar en las fotos, fueron pintados por franceses en los años de 1777.

(Photograph by George Steinmetz; Photo Date: February 1, 2008)

En esta segunda foto podemos ver como lucia las Vegas (USA) en diciembre del año pasado. El fotografo Jodi Cobb capturó las siluetas de turistas, contrastandolas con el brillo de las luces que están en su entorno, como las de la fuente de agua.

(Photograph by Jodi Cobb; Photo Date: December 2, 2007)

En esta tercera foto nos transportamos al mundo musulman donde vemos aun grupo de adolescentes, leyendo y estudiando  juntas el Corán (The Koran) en una escuela en Multan, Pakistan.
(Photograph by Reza; January 17, 2007)


La mujer de esta cuarta foto se llama Yang Xiaoyan, 30 años, y se encuentra pensativa y observando la venida de una probable o necesaria lluvia a través de las colinas de tierra que rodean el oasis meadow en el centro del desierto de Tenggeli en el corazón de Mongolia, China. La mayoría de personas que han vivido en esa zona se han mudado a otras áreas.

(Photograph by Fritz Hoffmann; Photo Date: July 2007)

En esta quinta foto vemos a tres mujeres indias haciendo los preparativos para la celebración del festival de la luz (Festival of Lights) en una casa en Jaipur, la capital de Rajasthan, India. En el piso se aprecia un diseño exclusivo para dicho festival.

(Photograph by Jodi Cobb; Photo Date: November 9, 2007)

La última foto se ve tan sombria y solitaria, que , a veces pienso, que representa el lado oscuro del espíritu humano. En lugar de la foto es la playa de “Kalalau Beach” en Na Pali State Park, de Hawaii (USA; Oct. 2007; Diane Cook & Len Jenshel).

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Preocupa rumbo económico en USA

Abril 7, 2008

Encuesta revela que 81% de los estadounidenses cree que el país está mal encaminado, mientras que 78% piensa que está peor ahora que hace cinco años

WASHINGTON, D.C.— El desalentador reporte sobre la pérdida de empleos, sumado a los otros indicios de una recesión en Estados Unidos, explican por qué en diversos sondeos los temores por la economía y por el rumbo del país encabezan las preocupaciones de los estadounidenses.

Por ejemplo, un sondeo de The New York Times/CBS News concluyó que el 81% de los estadounidenses cree que el país está mal encaminado, mientras que el 78% cree que Estados Unidos está peor ahora que hace cinco años.

La encuesta indicó que los asuntos que más preocupan a la población son la economía (37%) y la guerra en Irak o la amenaza terrorista (17%).

Entre tanto, otro sondeo del Instituto de Encuestas de la Universidad del Sagrado Corazón (SHU), en Connecticut, concluyó que más de tres cuartas partes de la población considera que la economía estadounidense ya está en una recesión.

“Dada la creciente preocupación por la pobre economía, los costos médicos, los altos precios del gas y de la gasolina, y el costo de vida, no es sorprendente que 76.5% de los estadounidenses nos digan que la economía ya entró en una recesión”, declaró Jerry C. Lindsley, director del Instituto.

Agregó que escasamente el 31% de los encuestados cree que el reembolso tributario promulgado por la Casa Blanca contribuirá a mejorar la economía.

Esos cheques de hasta 600 dólares por individuo y 1,200 dólares por familia comienzan a enviarse en mayo, pero muchos analistas no creen que la medida contribuya a frenar la desaceleración económica porque la catalogan de insuficiente y tardía.

Esta semana el presidente del Banco de Reserva Federal, Ben Bernanke, citó los reembolsos de más de 150,000 millones de dólares como factor para ver una mejoría en el panorama económico en la segunda mitad de 2008.

El sondeo de la SHU mostró que entre los temas de interés en el presente ciclo electoral, la economía “pobre” encabeza la lista de preocupaciones de la población con un 46%, seguida de la guerra en Irak (34%), los costos médicos (18%), el precio de la gasolina (16%), la tasa de desempleo (6%) y la inmigración (6%).

Casi 56% de los estadounidenses cree que su estándar económico está en descenso, comparado con el 23% que dijo lo mismo en 2006, según el sondeo.

Isaac Cohen, analista económico, dijo a La Opinión que por ser año electoral los temas se ponen de relieve.

En los comicios de medio periodo de 2006 la guerra de Irak era la preocupación central.

Pero este año de elecciones generales la economía ha desplazado a Irak en las preocupaciones de la población.

“Al paso que vamos, en noviembre vamos a tener a la economía como el tema central”, indicó Cohen.

Aunque muchos apuntan a que los republicanos llevan las de perder porque el presidente George W. Bush es republicano y la culpa recae mayormente sobre el partido del ocupante de la Casa Blanca, los demócratas no deberían estar tan confiados porque controlan ambas cámaras del Congreso.

“Los votantes van a echarle a alguien la culpa de esto y se va a reflejar en los resultados de la elección”, concluyó Cohen.

* Maribel Hastings (La Opinión; 05 de abril del 2008)

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El mito de la invencibilidad en Colombia

Abril 7, 2008

Las Farc, en su peor momento en dos décadas; el Eln es un cascarón vacío.
No es un exceso de optimismo afirmar que nos estamos acercando al final de conflicto armado. A la desmovilización colectiva de las Auc se añade el debilitamiento creciente del Eln y de las Farc.

El Eln ya es un cascarón vacío. No dispone de ninguna legitimidad política y hace mucho tiempo dejó de representar una amenaza militar. Sus escasos militantes -que difícilmente pasan de mil hombres en armas- se encuentran dispersos en un territorio inmenso y complejo con una incapacidad absoluta de concentrar fuerzas para asestar golpes de alguna significación estratégica. Sus actuales dirigentes, incapaces de superar las divisiones internas y ciegos ante el momento político favorable para su integración a la vida civil y política, pueden terminar siendo jefes de nadie.

Las Farc viven su peor momento en dos décadas. Tras la séptima Conferencia celebrada en 1982 en la cual le añadieron a su sigla tradicional un significativo ep (Ejército del Pueblo), el crecimiento de las Farc fue impresionante. Mediante la estrategia del desdoblamiento de frentes, fueron copando espacios inmensos en el territorio nacional. Gracias a los recursos del secuestro y el narcotráfico mejoraron sus sistemas de comunicación, su armamento y, ante todo, su capacidad de reclutamiento. En pocos años pasaron de ocho mil a 18 mil combatientes y gracias a sus cambios operacionales les propinaron golpes demoledores a las Fuerzas Armadas.

En la zona de distensión se vivía un clima triunfalista. No solamente habían obligado a las élites a entregarles un territorio del tamaño de Suiza como espacio de encuentro y negociación, sino que las Fuerzas Armadas se hallaban en una desmoralización aguda.

Hace algunos meses, un reconocido empresario que participó en las mesas de diálogo en San Vicente del Caguán me comentó que en ese clima de euforia triunfalista, había una voz pesimista: el ‘Mono Jojoy’. Este consideraba que el Plan Colombia iba a cambiar dramáticamente la situación militar en detrimento de las Farc. Y, una noche le confesó que iban, inevitablemente, a perder la guerra.

Dicho y hecho. El Plan Colombia, cuyo diseño nació de la mente brillante del ministro de Defensa de Andrés Pastrana, Rodrigo Lloreda, y la política de seguridad democrática en las dos administraciones siguientes cambiaron el destino del conflicto. Hoy, las Farc cuentan con menos de ocho mil combatientes, dispersos, incomunicados y viviendo una enorme desmoralización interna. Ante todo, debido a caída de dos miembros del secretario y de decenas y decenas de mandos medios. Se les quebró el “mito de la invencibilidad”.

Algo similar a lo que le ocurriera al Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso tras la captura de su líder, Abimael Guzmán Reynoso. El llamado ‘Presidente Gonzalo’ cayó en manos de la Dirección Nacional contra el Terrorismo (Dincote), dirigida por el entonces coronel de la Policía Nacional, Ketín Vidal, el 12 de septiembre de1992. La caída de Guzmán al lado de su compañera sentimental, Elena Iparraguirre, y otros líderes de SL, como Laura Zambrano, constituyó un baldado de agua fría para la organización terrorista peruana. Esta jamás se repuso. Según los archivos que le hallaron a Guzmán, SL contaba con 23.430 miembros en 1990. Tres años más tarde, solo restaban algunos cientos de combatientes. Sendero Luminoso colapsó.

Se podría argumentar que una cosa era SL, organización maoísta fundada en el culto a la personalidad hacia Guzmán y otra cosa son las Farc, cuyo mando superior tiene mecanismos burocráticos para sustituir a los ausentes, como ocurrió con Jacobo Arenas. Es, sin duda, un argumento fuerte. Pero el lento desangre de las Farc, que en los últimos seis años ha perdido más del 50 por ciento de su fuerza militar y la casi totalidad de sus milicias urbanas, muestra un proceso de desmoronamiento similar.

¿Llegó el momento de reabrir las puertas para un proceso de paz? El día ya no está muy lejano.

* El Tiempo (07 de Abril de 2008)