Archivo de Agosto 2008

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GEORGIA: Armas israelíes perturban a Rusia

Agosto 23, 2008

Tras los últimos combates entre Rusia y Georgia, Israel se encuentra en una posición incómoda debido a su venta de armas a esta última república.

Israel teme que sus amistosos negocios con Georgia provoquen una represalia de parte de Moscú en la forma de envíos de armamentos a sus rivales Irán y Siria.

Cuando estallaron los combates a fines de la semana pasada entre las fuerzas georgianas y las rusas por las separatistas provincias de Osetia del Sur y Abjasia, y que concluyeron este martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel recomendó suspender la venta de todas las armas y de equipos de defensa relacionados a Georgia, informó el periódico Haaretz.

El diario citó a un funcionario gubernamental no identificado señalando que Israel necesitaba “ser más cuidadoso y sensible en estos días”. “Los rusos venden muchas armas a Irán y Siria, y no hay necesidad de ofrecerles una excusa para vender aun más armas avanzadas”, sostuvo.

La preocupación inmediata de Israel es que Rusia proceda con la venta de un sistema de misiles S-300 a Irán, que le servirían a ese país para defender sus instalaciones nucleares de un eventual ataque aéreo extranjero.

El gobierno israelí, como Estados Unidos, cree que el programa nuclear iraní tiene el propósito de desarrollar una bomba, y por eso no descarta la posibilidad de realizar un ataque preventivo.

Israel recientemente realizó un gran ejercicio aéreo sobre el este del Mediterráneo y Grecia que fue considerado una preparación para un posible ataque contra las instalaciones nucleares iraníes.

Pero, mientras Estados Unidos y la Unión Europea vuelven a apelar a la presión diplomática en forma de sanciones para disuadir a Irán, Israel teme molestar a Rusia, que hasta ahora se ha opuesto a imponer nuevas y más duras penas contra Teherán.

Las relaciones de Israel con Georgia han sido estrechas, en parte debido a que existe una gran comunidad georgiana judía en Israel. En los últimos años, los vínculos han adquirido también cierta dimensión militar. Las industrias de defensa israelíes han enviado a Georgia unos 200 millones de dólares en equipos desde 2000.

Estas ventas han incluido aviones piloteados a control remoto, misiles, equipos de visión nocturna y otros sistemas electrónicos, así como programas de capacitación impartidos por altos funcionarios israelíes.

“Israel debe estar orgulloso de sus militares, que entrenaron a soldados georgianos”, dijo en hebreo a la Radio del Ejército de Israel el ministro de Estado para la Reintegración de Georgia, Temur Yakobashvili, de origen judío, poco después de que estallaran los combates.

Israel no es el mayor proveedor de armas a Tbilisi, sino Estados Unidos y Francia. No obstante, las ventas israelíes atrajeron la atención de la prensa en parte por el papel jugado por algunas figuras de alto perfil israelíes, incluyendo a Roni Milo, ex alcalde de Tel Aviv, quien hizo negocios en Georgia en nombre de la compañía estatal Industrias Militares Israelíes.

Según informes de prensa, Gal Hirsch, comandante en la guerra de 2006 contra Líbano, y quien renunció tras las divulgación de su informe crítico a la forma en que se llevó a cabo esa ofensiva, se desempeñó como asesor de las fuerzas de seguridad georgianas.

La venta de armas israelíes a Georgia también llamó la atención a comienzos de este año cuando un jet ruso derribó a un avión robot de fabricación israelí que era operado por los georgianos.

Aun cuando las transferencias de armas israelíes fueron modestas en su alcance, diplomáticos rusos han manifestado su malestar por su asistencia a Georgia, incluyendo los programas de entrenamiento.

Israel decidió hace casi un año limitar sus exportaciones militares a equipos de defensa y capacitación. Desde entonces no se aprobaron nuevos contratos de venta de armas. Un pedido de Tbilisi para adquirir 200 tanques avanzados israelíes, por ejemplo, fue rechazado.

Hubo informes en Israel que la venta de tanques no se concretó por un desacuerdo sobre la comisión que debía pagarse como parte del acuerdo.

Pero Amos Yaron, ex director general del Ministerio de Defensa, señaló que tenía que ver con “consideraciones de seguridad y diplomáticas”, en una clara referencia a la sensibilidad de las ventas a Georgia. Israel “no quiere herir mucho los intereses rusos”, dijo Yaron.

Consultado sobre los motivos que originalmente llevaron a Israel a vender armas a Georgia, aun con el riesgo de perturbar a Moscú, el experto respondió: “Vimos que había potencial de una conflagración en la región, pero Georgia es un estado amigo, es apoyado por Estados Unidos, y por tanto era algo difícil de rechazar”.

* Por Peter Hirschberg (IPS)

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Georgia empezó la agresión contra Rusia

Agosto 23, 2008

Abajo reproduzco un articulo sobre el conflicto reciente entre Rusia y Georgia. Conflicto que tiene una trascendencia mundial; pues involucra a las potencias del mundo como USA y Rusia. Asimismo de por medio esta el Petroleo que tiene Georgia y su situación geopolitica que es crucial para Rusia. Por tanto, el presidente de Georgia actuó con gran irresponsabilidad, sin importar la vida humana de personas inocentes, al iniciar este conflicto indirecto con su exaliado y potencia mundial como Rusia.Lamentablemente a Rusia no le quedo más que responder de la misma forma para proteger a sus conciudadanos. Como lo hace USA, Israel y otras potencias militares en el mundo..


Carlos Tigre sin Tiempo

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GEORGIA: Los ángulos de la agresión
Por Kester Kenn Klomegah
MOSCÚ, 14 ago (IPS) – El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvilli, se ha convertido en un líder incierto. En 2003 fue elogiado por conducir exitosamente la popular “Revolución Rosa”, que lo catapultó al poder. Ahora recibe condenas internacionales por el ataque militar que ordenó en la región autónoma de Osetia del Sur.

Los enfrentamientos militares que dejaron muchos civiles muertos y a miles sin hogar ahora harán difícil integrar a Osetia del Sur con Georgia.

Pero Saakashvilli puede haber sido arrastrado por Rusia a esta crisis, que no ha terminado, pues en las últimas dos jornadas hubo insistentes denuncias de infracciones a un precario acuerdo de alto el fuego, conseguido con mediación francesa.

El conflicto comenzó cuando tropas georgianas intentaron tomar control de Osetia del Sur, área protegida por fuerzas rusas de mantenimiento de paz desde 1992.

Moscú respondió con una amplia operación militar con la que logró repeler a las fuerzas georgianas de la capital de Osetia, Tskhinvali, 100 kilómetros al noroeste de la capital de Georgia, Tiflis.

Giorgi Kakulia, presidente de la Academia para la Paz y el Desarrollo, una institución no gubernamental dedicada a la investigación en Tiflis, cree que la causa principal del conflicto en Osetia del Sur es que Rusia quiso provocar y desestabilizar a Georgia.

“La razón para la escalada fueron los incesantes ataques contra aldeas georgianas por parte de Osetia. En las últimas dos semanas, el lado georgiano pidió varias veces a las fuerzas de paz rusas que intervinieron, pero ellos no hicieron nada, y no fue posible detener a los osetios sin atacarlos. Es por eso que el ejército georgiano ingresó en la zona del conflicto, a fin de detener la agresión y restablecer el orden constitucional en la región”, dijo Kakulia a IPS.

Según este razonamiento, Rusia intentó así frenar los intentos georgianos de integrarse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que llevarían los límites de esa alianza militar occidental casi hasta la frontera rusa.

“En cuanto a Estados Unidos, ellos quieren tener acceso a territorio georgiano por diferentes razones. Una es el tránsito de petróleo y gas. Y, segundo, establecer una base militar para el ejército estadounidense en caso de un ataque contra Irán, y para ubicar radares o sistemas antimisiles”, señaló.

Georgia se encuentra en el corazón del Cáucaso, territorio de un importante gasoducto que va de Asia a Europa y objeto de una batalla por la influencia regional entre Estados Unidos y Rusia.

Georgia está atrapada en una disputa cada vez más tensa con Rusia en torno a las dos regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, que se escindieron de Tiflis tras la caída de la Unión Soviética, en 1991.

A comienzos de este año, el parlamento de Rusia aprobó por unanimidad una resolución que urgió al Kremlin a reconocer a esas dos regiones autónomas de Georgia. Moscú debería considerar acelerar ese reconocimiento de las regiones rebeldes como independientes si la pro occidental Georgia se encamina a unirse a la OTAN, alegaron los legisladores.

La resolución no vinculante de la Duma fue ampliamente considerada como una señal del Poder Legislativo al Ejecutivo de que Moscú podría echar mano a la autoproclamada independencia de la provincia autónoma serbia de Kosovo –a la que se opuso ferozmente– como precedente para reconocer a los separatistas que tiene más cerca.

Irina Bolgova, especialista en política soviética del Instituto Estatal de Moscú para las Relaciones Internacionales, opina que el despliegue militar georgiano en Osetia del Sur es legal porque la región es parte del estado de Georgia, pero el modo en que se efectuó la operación, con bombardeos contra civiles, podría considerarse un atentado a la paz. Las medidas militares de Moscú fueron una respuesta a la muerte de efectivos de paz rusos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, dijo que la acción de su país se llevó a cabo de conformidad con el artículo 51 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), según el cual esas acciones defensivas no requieren permiso del foro mundial para ajustarse al derecho internacional.

Tiko Tkeshelashvili, del Instituto del Cáucaso para la Paz, la Democracia y el Desarrollo, con sede en Tiflis, dijo a IPS que Georgia fue invadida por fuerzas militares rusas.

“Somos castigados por nuestra aspiración a volvernos parte de un mundo democrático; hoy nuestra opción hacia Occidente está amenazada. La agresión rusa es un desafío para la comunidad internacional, y cada minuto es crítico para las vidas de civiles inocentes”, dijo Tkeshlashvili a IPS.

En una reunión en el Kremlin con el presidente francés Nicolas Sarkozy el martes, el presidente ruso Dimitri Medvédev dijo que las operaciones en Osetia del Sur han terminado porque lograron su principal objetivo: proteger a los efectivos de paz y a la población civil.

Medvedev señaló que Georgia había sido la agresora. Habló de más de 1.000 víctimas, decenas de miles de refugiados y destrucción masiva.

El líder ruso dijo que la única manera de salir de la crisis era la retirada de las fuerzas armadas georgianas de la zona del conflicto, y regresar a la negociación de paz y firmar un acuerdo obligatorio contra el uso de la fuerza