Archivos de la categoría ‘Principios del periodismo’

h1

Los escenarios políticos del Perú 2011: Lo Mejor,Lo probable y lo peor

abril 15, 2011

De acuerdo a lo ocurrido hasta el jueves 14 de abril 2011, puedo deducir los siguientes escenarios políticos en Perú:


Lo mejor que puede pasar en el PERU

Los dos partidos ganadores de la primera vuelta se comprometen a mantener la democracia, el progreso económico logrado, no dejarse dominar por políticas populista y luchar de verdad contra la corrupción y respetar el orden legal. Asimismo respetar todas las cosas buenas que se han logrado en los últimos 10 anos por el ex-presidente Alejandro Toledo y el actual presidente Alan Garcia, lo cual, a pesar de los errores que ambos han tenido, también han tenido logros importantes como bajar la pobreza de mas de 50% en el gobierno de Fujimori a un 30% actual, según la cepal. Ademas de haber logrado incluir al Perú como el tercer país en todo el mundo actual como el de mayor crecimiento después de la India y Chile.

En este sentido, suponiendo , que ambos candidatos se comprometen a cambiar sus planes originales buscando el bienestar real del País, controlan su temperamento personal y hacen alianzas concretas con los otros candidatos. Entonces, para mi la mejor combinación podría ser quien logra esta alianza:

Ollanta Humala o Keiko Fujimori Presidente; Pero con un plan politico nuevo y nombrando como primer Ministro a PPK (Pedro Pablo Kuczynski), Alejandro Toledo (ministro de economía) y Luis Castañeda (ministro de transporte y comunicaciones).

De esta forma -seria y honesta- creo que se puede construir un nuevo Perú que mantenga el desarrollo económico logrado y que, ahora , priorice la educación, infraestructura y trabajos en las zonas mas pobres del perú.


Lo mas probable de pasar en el PERU

Que los candidatos siguen prometiendo el cielo y suavizando sus discursos al máximo. Tratando de ocultar a la mayoría de peruanos, que no leen ni se preocupan de la verdad de las cosas o de repasar la historia reciente en Perú.

De esta manera Ollanta tratara de mantener unido su 32% y lo aumentara haciendo ciertos pactos políticos con algunos sectores de clase media o pequeños empresarios , De esta manera querrá asegurarse los votos adicionales necesarios para ganar la segunda y definitiva vuelta.

En cuanto a Keiko Fujimori debe esforzarse mas pues ella solo obtuvo un 23% de los votos. Por tanto ella debe prometer mas o hacer mas pactos políticos “serios” que “garanticen” que realmente “va a luchar contra la corrupción” y mantener el castigo de la corrupción comprobada y abusos del poder que hubo en el gobierno de su papa, el ex-presidente Alberto Fujimori.

Al final la incertidumbre sigue; pues los pactos serán parciales. No todas las fuerzas democráticas participaran. Asimismo no habrá garantía, como en el pasado reciente, de que cumplirán sus promesas o pactos una vez subidos al poder de la presidencia de la república.

En este caso, solo Dios sabe lo que realmente ocurrirá en el Perú con el nuevo gobierno. Lo único que espero que al final del termino de gobierno por el 2016 el saldo sea positivo y no negativo como en la mayoría de experiencias políticas pasadas.


Lo peor que puede pasar en el PERÚ

Hay dos opciones: Gana Ollanta o gana Keiko.

Como esto tiene que ver con la futurologia política; entonces, usemos un poco de caricaturas políticas peruanas que , en mi opinión, son muy esclarecedoras de los temores justificados que viven un gran sector de peruanos.


* Si gana ollanta Humala esto es lo peor que podría pasar:

* Si gana Keiko Fujimori esto es lo peor que podría pasar:


Bueno espero que el futuro presidente Ollanta Humala o Keiko Fujimori, tengan correa y buen sentido de humor político cuando vean estas caricaturas nuevamente, ya que estas han sido de amplia difusión en Perú

De mi parte es bueno reírnos un poco para no estar de mal humor. Es bueno reírnos para no llorar. Es bueno reírnos para ser tolerantes y perdonar. Es bueno reírnos porque nos hace bien a la salud y hasta nos puede unir a todos los peruanos. ¿Quien sabe? . Ya veremos.


Hasta siempre.
CTsT

h1

¿Por qué los periodistas y editores de USA convirtieron a Assange en un paria?

marzo 2, 2011

Julian Assange, el fundador de Wikileaks, está en las noticias nuevamente, esta vez después de que el exbanquero suizo Rudolf Elmer le hiciera entrega de los registros confidenciales de alrededor de 2.000 personas ricas que, según él, contienen evidencias de lavado de dinero y evasión fiscal. Elmer fue rápidamente declarado culpable de violar las leyes de secreto bancario de Suiza, pero pocos periodistas han exigido que Assange sea procesado por su papel en el asunto. Eso, al parecer, ocurre solo en los Estados Unidos.


Silencio hipócrita. Allí, en medio del debate sobre la continua divulgación de cables clasificados del Departamento de Estado de EE. UU., y mientras el Gobierno amenaza a Assange con la extradición y el enjuiciamiento, los periodistas respetados buscan apresuradamente un techo que les proteja.

Uno esperaría que los editoriales principales del New York Times, The Wall Street Journal y USA Today, por no mencionar todos los principales programas de televisión, defendieran el derecho de Wikileaks a publicar. En su lugar, todo lo que hemos oído es un silencio torpe, sordo e impresionantemente hipócrita… o peor.


La mayoría de los periodistas americanos entienden perfectamente que Assange no obtiene ilegalmente material clasificado; la parte con responsabilidad penal es quien entrega el material al sitio. Él no es el equivalente de Daniel Ellsberg, que en1971 entregó ilegalmente los Papeles del Pentágono, la historia secreta de las fuerzas armadas de EE. UU. en la guerra de Vietnam; más bien es análogo a The New York Times, que tomó la valiente y correcta decisión de publicar ese material .

Por otra parte, los periodistas estadounidenses saben perfectamente que ellos, también, trafican material clasificado constantemente; de hecho, muchos prominentes periodistas de EE. UU. han desarrollado lucrativas carreras haciendo exactamente lo que Assange. Cualquier cena en los círculos de los medios de comunicación de Nueva York o Washington tiene periodistas que muestran sus mercancías a posibles empleadores o que intercambian favores entre sí, al revelar información clasificada.


Hace poco en la CNN, se produjo un largo silencio cuando pregunté al analista legal Jeffrey Toobin –que llamaba a que se detuviera a Assange– si realmente nunca había manejado información clasificada. Eso es lo que hacen los periodistas serios, después de todo: su trabajo consiste en averiguar lo que los funcionarios de Gobierno no quieren revelar.

Los periodistas estadounidenses también saben que el gobierno clasifica la información sobre todo para ahorrarse verguenzas, o por conveniencia, más que por preocupaciones legítimas de seguridad nacional. Muchos de los libros más vendidos del periodista del Washington Post Bob Woodward, que lo han convertido en el periodista de prensa mejor pagado de Estados Unidos, se basan en información clasificada.


Entonces, ¿dónde están los llamados a la detención de Woodward? ¿Por qué todos estos periodistas, que reciben elogios y dinero por hacer lo que Assange ha hecho, mantienen un silencio cobarde (en mejor de los casos), mientras que un compañero de actividad se enfrenta a amenazas de extradición, prohibición y cargos de espionaje (que pueden implicar la pena de muerte), por no mencionar los llamados a su asesinato?
Una de las razones podrían ser los cargos contra Assange por delitos sexuales. Sin embargo, cualquier periodista serio sabe que los dos asuntos que no deben confundirse. El derecho a la libre expresión se aplica a pícaros y sinverguenzas, sórdidos personajes, e incluso criminales.


De hecho, los casos de libertad de expresión más famosos –los que se supone que muestran al mundo la fuerza y el poder moral de Unidos– implican la protección de expresiones y formas de discurso que la mayoría de la gente decente detesta.
Así, una vez más: ¿por qué los periodistas y editores de EE. UU. convirtieron a Assange en un paria? De acuerdo con Nancy Youssef, periodista de McClatchy Newspapers, la Comisión de Libertad de Prensa del Club de Prensa Extranjera de Estados Unidos en Nueva York declaró que Assange no es “uno de nosotros.” La Associated Press se niega a comentar sobre él. Y hasta el Club Nacional de la Prensa ha decidido no hablar públicamente sobre la posibilidad de que Assange puede ser acusado de un delito. En cambio, su defensa ha recaído sobre las organizaciones de la prensa extranjeras.

Ataque a la libertad. El caso Assange muestra que no es necesario un golpe de Estado para cerrar una sociedad abierta. Solo hay que realizar algunas tareas críticas clave. Una es intimidar a los periodistas, por ejemplo, acusando a un periodista de alto perfil de “traición” o poner en peligro la seguridad nacional a través de sus reportajes, y luego amenazándolo con la tortura, un juicio transmitido por los medios, o la detención indefinida. No se precisa hacer arrestos en masa ni amenazas adicionales, porque otros reporteros comienzan inmediatamente a limitarse y la autocensurarse… y a atacar al “traidor” de sus filas.


Hay otro sentido en el que, desde la perspectiva de los periodistas bien asentados en EE. UU., Assange “no uno de nosotros”. El modelo de negocios del periodismo estadounidense está colapsando; la gente que debería estar defendiendo a Assange se enfrenta a reducciones de salarios o al desempleo, debido en gran parte al medio que él representa. Estos prejuicios interesados de los periodistas en contra de un medio del que no son los guardianes les impide admitir que Assange es un editor y no algún tipo de bloguero terrorista híbrido.

En esto, paradójicamente, se han vuelto como los indignados funcionarios del gobierno de EE.UU. que ahora amenazan a Assange y que además ya no son capaces de controlar el flujo de información. En su conducta hacia Assange, el gobierno de EE.UU. y los principales medios de comunicación estadounidenses arremeten contra el rostro de un futuro en el que no hay guardianes tradicionales, y todas las instituciones viven en casas de cristal.

Esta es la razón por la que perseguir a Assange es inútil y absurdo. Incluso si lo encierran para siempre, el mundo del futuro es un mundo Wikileaks.


Tratar de condenarle es como tratar de condenar a la primera persona que instaló un teléfono. En cinco años, todas las principales instituciones tendrán que dar respuesta ante su propia versión de WikiLeaks para que los contribuyentes, los accionistas, los miembros de las comunidades universitarias, y así sucesivamente, puedan ver lo que los guardianes tradicionales prefieren ocultar.

Cuando los intimidan, los periodistas solo pueden protegerse devolviendo el golpe como grupo. Y cuando es inevitable un cambio generado por la tecnología, la integración a una sociedad abierta debe ser una de las principales tareas del periodismo. Pero esa misión hoy parece haberse perdido en los Estados Unidos.


*  Por NAOMI WOLF en “NYT”  (Traducido por la Nacion el 31 enero del 2011)

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.