INDÍGENAS-CHILE: Lenguas nativas se aferran a la vida

“Mari, mari” es el saludo en lengua mapuche que gritan con alborzo una veintena de niñas y niños chilenos, peruanos y ecuatorianos, de tres y cuatro años de edad, que asisten a un jardín infantil intercultural de Santiago.

Algunos de los alumnos del jardín Adkintun son descendientes del pueblo aymara, originario del Altiplano boliviano y peruano y el norte de Chile, y otros tienen ancestros mapuches, la principal etnia que habita el territorio chileno. Por aquí también han pasado niños rapa nui, nativos de la Isla de Pascua.

Pero la mayoría de los 60 inscritos no pertenecen a ninguna etnia, lo que lo hace verdaderamente intercultural, dice a IPS Jorge Clavería, de la Coordinadora Nacional Indianista, una organización sin fines de lucro que fundó el jardín en 2005.

Adkintun es subvencionado por la gubernamental Junta Nacional de Jardines Infantiles, que este año ha abierto otros cinco centros de este tipo como parte de la política indígena de la presidenta Michelle Bachelet. En enero de 2009 serán 30. La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) les presta apoyo técnico.

Los alumnos del pionero Adkintun aún no aprenden a leer ni a escribir, pero ya saben nombrar el sol, la luna, las estrellas y a los miembros de una familia en aymara, mapuche, o mapuzugun, y rapa nui. Inclusive entonan una canción que comienza con la frase “Mari mari (hola hola), pichi keche (niños pequeños)”.

Aunque no saldrán del jardín hablando estas lenguas, sí sabrán que existen otros pueblos y culturas con cosmovisiones diferentes, que pueden seguir conociendo en el futuro, comenta a IPS la educadora Fabiola Briones Huenullán, de origen mapuche.

Sin ir más lejos, en esta maestra están encarnados los siglos de silencio que han vivido las lenguas indígenas de Chile y de América, luego de que las repúblicas constituidas en el siglo XIX las prohibieran y olvidaran en aras de la homogeneidad cultural.

“Yo he ido aprendiendo la lengua mapuzugun con mis alumnos”, reconoce Briones Huenullán. Algunos de sus familiares, que viven en el sur, lo utilizan cotidianamente. Pero sus padres, que emigraron a Santiago, prefirieron enseñarle el español para que se desenvolviera mejor en la sociedad. Su madre sólo sabe algunas palabras.

RESCATE Y REVITALIZACIÓN

Nueve pueblos indígenas son reconocidos legalmente por el Estado chileno. Son 1.060.786 personas, 6,6 por ciento de la población del país. Las etnias más numerosas son la mapuche, con más de 900.00 miembros, y la aymara, con algo más de 80.000.

Los idiomas de los pueblos atacameño, colla, diaguita y yagán se consideran extintos. El kawashkar, con 15 hablantes, está a punto de desaparecer. Sólo las lenguas aymara, quechua, mapuzugun y rapa nui son consideradas “vitales”.

Datos de 2006 indican que el pueblo de la Isla de Pascua, en el océano Pacífico y a 3.700 kilómetros del continente, tiene el mejor desempeño: 81,3 por ciento de sus integrantes aseguran hablar o entender su lengua. Lo mismo sucede con 74,4 por ciento de los quechuas, 27,4 de los aymaras y 22,8 por ciento de los mapuches. Los ancianos ostentan el mayor conocimiento.

El Estado chileno creó en 1996 el Programa de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB), dependiente del Ministerio de Educación, que hoy atiende con apoyo curricular y didáctico a 274 escuelas y liceos de siete regiones con gran población originaria.

Pero siempre se ha cuestionado la capacitación docente, la falta de metodologías de enseñanza, el poco compromiso que muestran a veces los propios centros educativos y la resistencia que todavía exhiben algunas familias indígenas. Se critica, de paso, la escasa investigación y oferta de cursos especializados en las universidades chilenas.

CURRÍCULO ESCOLAR Y ACADEMIAS

Hace tres años el gobierno trabaja en un proyecto ambicioso: la inserción de estos idiomas en el marco curricular de la educación básica chilena. En 2010 comenzará a regir el subsector de lenguas indígenas dentro de la asignatura Lenguaje y Comunicación, uniéndose a la enseñanza del español y de los idiomas extranjeros como el inglés.

En 2006 fueron aprobados los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos del subsector, y ahora un grupo de universidades, organizaciones e indígenas se encuentran sistematizando todo el conocimiento que es parte de la tradición oral de los pueblos nativos, indica a IPS el subcoordinador del PEIB, Claudio Millacura.

“Una de las demandas más sentidas de las organizaciones indígenas es que los establecimientos educacionales enseñen las lenguas originarias. Desde 2010 va a ser obligación de las escuelas ofrecer el subsector de lenguas indígenas en su currículo, pero va a ser voluntario para las familias exigirlo”, explica el mapuche Millacura.

Otra gran iniciativa, a cargo de la Conadi, es la creación de las academias de las lenguas indígenas, cuya orgánica dependerá de la estructura de cada etnia. Para allanar el camino, primero se constituyeron comisiones lingüísticas aymaras, quechuas y mapuches. El pueblo rapa nui decidió fundar su academia de inmediato, en julio de 2005.

El 6 de septiembre, en la comuna de Alto Hospicio, en la norteña región de Tarapacá, se inaugurará la academia aymara, y en noviembre será el turno de la mapuche. Todavía se está definiendo la fecha exacta y la ubicación de la sede. En 2009 comenzará a funcionar la quechua.

Pero hay enormes desafíos detrás de ellas, reconoce a IPS Necul Painemal, mapuche encargado del Programa de Recuperación y Revitalización de las Lenguas Indígenas de la Conadi. Primero, se está buscando una fórmula legal para que estas instituciones cuenten con autonomía suficiente para “generar políticas lingüísticas y planificar su aplicación”.

Tienen que avanzar tanto en el estatus como en el corpus de las lenguas. Se ha pensado, por ejemplo, en la posibilidad de que algunas comunas con gran población indígena establezcan estas lenguas como su idioma oficial.

Asimismo, se deben revisar los grafemarios (conjuntos de grafemas o unidades básicas de la escritura de una lengua) que existen e identificar las variaciones idiomáticas por zonas geográficas, aunando posiciones en pueblos como el mapuche, que no responden a una autoridad principal.

Otro aspecto crucial es la forma en que las academias se coordinarán con el Ministerio de Educación y su trabajo curricular, como la definición de funciones y una estrecha colaboración para evitar pérdidas de tiempo y recursos.

Tampoco está claro cómo se insertará este proceso en las importantes reformas que hoy se están discutiendo en el país. Bachelet ya anunció la creación de una Subsecretaría Indígena, dependiente del Ministerio de Planificación, que podría reemplazar a la Conadi, y el parlamento discute un controvertido proyecto de ley general de educación.

Además, ¿quién enseñará la lengua? Actualmente en las escuelas de educación intercultural bilingüe existe la figura del “educador tradicional”, elegido por su comunidad para enseñar el idioma. A partir de 2010 se espera combinar el trabajo de estos maestros con la labor de profesores formados en las universidades, plantea Millacura.

El financiamiento es otra cuestión. “Los recursos que entrega el Estado para este trabajo en la Conadi son escasos. Estamos trabajando con el mismo presupuesto de 2006 y nuestras tareas han aumentado al doble”, se queja Painemal.

PALABRA INDÍGENA

El proceso de revitalización de las lenguas que expresan la cosmovisión e identidad indígena debe centrarse en las propias comunidades, aseveran los estudiosos. Así lo demuestra la recuperación de los elementos básicos del extinto cunsa atacameño, según comentó a IPS Roberto Lehnert, académico de la norteña Universidad de Antofagasta.

Sin la voluntad de las comunidades de San Pedro de Atacama para preservar su cultura, esa casa de estudios no podría haber elaborado a partir de 1997 textos de estudios para todas las escuelas de la comuna. Los textos “Licana”, nacidos de este proyecto de educación intercultural bilingüe, son usados por cerca de 500 escolares de primero a sexto año básico.

Además, los especialistas plantean que cualquier política educativa debe ir acompañada de otras intervenciones sociales que motiven el uso del idioma nativo, sobre todo espacios de difusión en periódicos, revistas, radios y canales de televisión.

En este marco, el 12 de septiembre la Conadi lanzará un noticiario de televisión en lengua mapuzugun, que será transmitido los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las dos de la tarde por el Canal 2 Autónoma Televisión de Temuco, región de la Araucanía. También podrá ser visto en el sitio http://www.canal2temuco.cl.

Para Painemal, lo idiomático es parte de algo más vasto. “Si las sociedades nacionales no resuelven el problema indígena en todos sus ámbitos: social, económico, político, cultural y lingüístico, graves problemas van a tener, puesto que las generaciones jóvenes están conscientes de sus derechos como individuos pertenecientes a una cultura”, advierte.

* Por Daniela Estrada ,(IPS) -(Agosto 2008)

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