Oslo, la ciudad más cara del mundo

 Oslo, Noruega se ubica como la ciudad más cara del mundo para los expatriados, según un nuevo estudio realizado por ECA International, una firma internacional de consultoría de recursos humanos. Entre los 10 primeros puestos de las ciudades más caras del mundo, siete se encuentran en Europa, dos se ubican en África, mientras que sólo una está en Asia.

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El aumento de precios de la capital de Noruega ha destronado a Tokio, Japón, como la ciudad más cara, puesto que llevaba 10 años ocupando. Este año, la capital de Japón ha pasado a la sexta posición para los trabajadores en el extranjero.

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“Los precios en Oslo tienden a ser más caros en comparación con otras partes del mundo debido al costo de producción y el trabajo”, dice Lee Quane, Director Regional, Asia de ECA International. Se han valorado entre otros servicios aquellos en los que fundamentalmente se paga la mano de obra como los servicios de limpieza en seco, reparación de calzado, peluquería, o comer en restaurantes, así como los impuestos, por ejemplo el alcohol y el tabaco.

De acuerdo con los datos ECA Internacional en Oslo una entrada de cine cuesta el equivalente a 18,76 dólares, una cerveza en un bar cuesta 14,10 dólares, mientras que una lata de refresco le costará 3,43 dólares.

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La caída de Tokio desde la cima de las listas de éxitos tiene también que ver con la debilidad de la moneda de Japón en los últimos meses, añade Quane.

El yen se ha reducido hasta en un 20% desde Shinzo Abe se convirtió en primer ministro en diciembre de 2012. Abe ha presentado un plan para lograr inflación – con un objetivo oficial del 2% – después de dos décadas de deflación, una economía estancada y los exportadores japoneses como Sony y Panasonic registran billones de pérdidas anuales.

Un yen más débil da más poder de compra para extranjeros que les visitan. Aún Tokio sigue siendo la ciudad más cara para los expatriados en Asia, en la encuesta realizada por ECA International, superando a Seúl, Beijing, Singapur y Hong Kong.
Un boleto para una película en Tokio cuesta 19,09 dólares, un refresco es más asequible que en Noruega, 1,61 dólares, mientras que un kilo de arroz cuesta 10 dólares, el precio más alto de toda la encuesta internacional de la CEPA.

Respecto a otras ciudades asiáticas los ránkings de Hong Kong y Singapur sólo se han “movido uno o dos puntos”, lo que se considera “una buena cosa” y una señal hacia una recuperación económica a largo plazo tras la crisis financiera mundial de 2008.

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Una sorpresa, dice Quane, es la capital filipina de Manila que subió 19 puntos desde la encuesta de 2012. “La razón principal se debe a la fortaleza de la moneda. Lo que hemos visto es que Filipinas ha sido una de las economías más fuertes de Asia en los últimos 12 meses, ha habido una mayor inversión extranjera directa va allí”, concluye.

 

*Texto CNN, 8 Junio 2013

 

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La burbuja inmobiliaria deja ‘pueblos fantasma’ por todo el mundo

Tras el ‘boom‘ de la construcción, la crisis económica sacudió con intensidad a España. Las enormes deudas de las empresas del sector y la caída del poder adquisitivo de la población y de la demanda en general, han dejado varias urbanizaciones gigantescas nuevas a medio construir y casi deshabitadas.

Seseña, España

Este es el caso de la famosa macrourbanización de Seseña, entre Madrid y Toledo. Las obras se paralizaron debido al endeudamiento de la empresa constructora cuando estaban terminadas menos de la mitad de las 13.500 viviendas planeadas inicialmente. En total solo un 40% de los hogares han sido vendidos.

Corbis. Valdeluz, España

Un destino parecido vivió el proyecto llamado Ciudad Valdeluz, a pocos kilómetros de Guadalajara y “pensada para crecer”, según un vídeo promocional. La construcción de las 10.000 casas cerca del recorrido del tren de alta velocidad (AVE) Madrid-Barcelona, se detuvo tras edificarse solo unas 2.000.

Pero España no es el único país donde la burbuja inmobiliaria dejó grandes proyectos urbanísticos vacíos al pincharse la burbuja con la llegada de la crisis. Adamstown es una famosa ciudad fantasma de Irlanda, a menos de 15 minutos de Dublín en coche. Unos 10.000 hogares iban a albergar a 25.000 personas, pero aun con un descuento del 50% en el precio de los pisos, solo unas 1.200 viviendas están habitadas.

Adamstown, Irlanda

Lejos de Europa, también hay localidades que no triunfaron, aunque su historia es algo diferente. En solo tres años, a 30 kilómetros de la capital de Angola, dos empresas chinas levantaron 750 edificios de ocho pisos, escuelas y locales comerciales. Pero los ingresos de la población son tan bajos que poca gente podría permitirse gastar hasta 100.000 dólares por una vivienda. Al final se vendieron solo dos centenares de pisos.

Kilamba, Angola

Curiosamente, en China, uno de los países más poblados del mundo, también hay ciudades en desuso. Las autoridades encargan la construcción de nuevas poblaciones con grandes torres de apartamentos para dar trabajo a centenares de obreros y fomentar así la economía. Chenggong, en la provincia de Yunnan, tiene unas 100.000 viviendas para habitar, pero no hay demanda y los precios son muy altos para la población media.

Chenggong, China

* RT, 2 Junio 2013