Nanotecnología para aligerar huella petrolera de Venezuela

Venezuela está empleando nanotecnología para desarrollar nuevos catalizadores aplicables para reducir la emisión de gases de efecto invernadero que causa su industria petrolera.

101885-20121113

Nano es la escala de lo diminuto: una partícula de un nanómetro (nm) mide la millonésima parte de un milímetro; en números: 0,000000001 metros. 

“Buscamos emplear nanopartículas de sales de metales, por ejemplo nitratos de hierro o níquel, o cobalto, como catalizadores en procesos petroleros en los que se generan gases invernadero”, señaló a Tierramérica la investigadora Sarah Briceño, del Centro de Física del estatal Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)

Los catalizadores son sustancias empleadas para acelerar procesos químicos, “y nuestro objetivo es lograr los adecuados a la industria venezolana y que permitan reducir hasta en un 50 por ciento la emisión de gases en tareas como el refinado de petróleo o el consumo de combustible en vehículos”, dijo Briceño. 

Venezuela, socio fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), extrae casi tres millones de barriles diarios y tiene reservas de crudo pesado superiores a los 200.000 millones de barriles. 

En el territorio de este país sudamericano, seis refinerías procesan diariamente 1,1 millones de barriles (de 159 litros). 

A su vez, el país consume, según cifras de la OPEP, 742.000 barriles diarios de distintos combustibles, de los cuales unos 300.000 barriles por día corresponden a la gasolina empleada por más de seis millones de vehículos automotores. 

El Ministerio del Poder Popular para el Ambiente sostiene que Venezuela es responsable de 0,48 por ciento del total mundial de emisiones de gases invernadero, y de 0,56 por ciento de uno de esos “villanos”, el dióxido de carbono. 

En fase experimental, “observamos con microscopios de alta resolución el barrido y comportamiento, la reacción química, de las nanopartículas de sales de metales y elementos surfactantes (que influyen en la superficie de contacto entre sustancias) involucradas en esos procesos”, explicó Briceño. 

Desde que el estadounidense Richard Feynman (1918-1988), premio Nobel de Física en 1965, introdujo en 1959 el concepto de la nanotecnología –manipulación de la materia a escala molecular y atómica– esta se ha desplegado en campos como medicina, farmacia, energía, electrónica, metalurgia, conservación del ambiente y del conocimiento. 

“Toda la tabla periódica (de los elementos) se puede llevar a la escala nano. Nosotros nos centramos en investigar cómo Venezuela, con su tecnología e infraestructura, puede hacer este aporte ambiental en sus labores con hidrocarburos”, recalcó Briceño. 

“El énfasis lo colocamos en la reducción de las emisiones de óxidos de nitrógeno y de metano, que son de los más potentes causantes del efecto invernadero”, agregó. 

Se estima que la investigación arrojará frutos en 2013. Llevarlos a la industria será recorrer un trecho largo, si se toman en cuenta las escalas de laboratorio: en el IVIC se obtienen resultados en aglomerados de partículas que pesan 0,1 gramos, y la explotación petrolera de Venezuela en un solo día equivale a 400.000 toneladas. 

La relación entre energía y ambiente es un campo fértil para la nanotecnología, como muestra una investigación del estadounidense Massachusetts Institute of Technology para agregar nanopartículas de hierro al petróleo, lo que permitiría limpiar con imanes el hidrocarburo que se derrame en cuerpos de agua. 

“La demanda energética aumentará en los próximos años y debemos ser capaces de generar energía abundante, barata y con el menor impacto ambiental. Los combustibles fósiles no son una alternativa adecuada, pero peor es utilizarla mal cuando hay oportunidades increíbles para ser muchísimo más eficientes”, dijo Javier García Martínez, director del Laboratorio de Nanotecnología de la Universidad de Alicante, España. 

La nanotecnología “ofrece oportunidad de generar nuevos materiales y procesos, y en el campo de la energía hay un gran potencial para mejorar la eficiencia de las células fotovoltaicas que conforman los paneles solares”, comentó a Tierramérica el consultor venezolano Juan Carlos Sánchez. 

Sánchez integra el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), laureado en 2007 con el premio Nobel de la Paz junto con el ex vicepresidente estadounidense Al Gore (1993-2001). 

El experto opina que “a los grandes productores de petróleo, empresas o países, no les conviene necesariamente el desarrollo de procesos y materiales de la nanotecnología, al apuntar esta al uso mayor y más efectivo de la energía solar”. 

“Digamos que va en sentido contrario al negocio toda tecnología que reduzca la emisión de gases de efecto invernadero, porque mermaría la demanda de petróleo con el incremento del uso de la energía solar”, aseveró. 

En su opinión, Venezuela debería dirigir esfuerzos hacia otras tecnologías que aminoren la emisión de gases invernadero asociada a la actividad petrolera, “como el llamado secuestro de dióxido de carbono, que se genera en las refinerías para sumirlo en el subsuelo de pozos petroleros y evitar que vaya a la atmósfera”. 

Otros socios de la OPEP “adelantan” ese tipo de investigaciones, entre ellos “Arabia Saudita, Argelia y Emiratos Árabes Unidos, para despojarse del señalamiento de que los países petroleros son los responsables del calentamiento global”, dijo Sánchez. 

Venezuela “podría disponer para ese fin de sus miles de viejos pozos abandonados y que permitirían enterrar dióxido de carbono a más de 1.000 metros de profundidad”. 

Briceño considera en cambio que logros en su campo pueden impulsar estudios para aplicar nanotecnología a otras vertientes ambientales de la industria petrolera venezolana. 

Por ejemplo el empleo y la disposición del coque (residuo sólido con más de 90 por ciento de carbono), del que Venezuela produce 20.000 toneladas diarias en el proceso de mejorar sus crudos pesados y extrapesados para convertirlos en livianos aptos para la mayoría de las refinerías. 

El polvillo de las montañas de coque afecta a las poblaciones del oriente venezolano que son vecinas de las instalaciones mejoradoras de crudo. Quizá en un futuro las nanopartículas para tratarlo vayan en su rescate. 

* Este artículo fue publicado originalmente el 10 de noviembre por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica. 

Anuncios

Chávez logra un cuarto mandato como presidente para estar 20 años en el poder

Goliat venció a David. Hugo Chávez será presidente de Venezuela, si su salud se lo permite, hasta el año 2019. El comandante logró en las elecciones del domingo su victoria más épica al derrotar, mermado por la enfermedad, a su rival más difícil, el joven líder de la oposición Henrique Capriles por el 54,4% de los votos frente al 44%, según los primeros datos hechos públicos por el Consejo Nacional Electoral (CNE) con el 90% de los sufragios escrutados. La participación fue del 81%, una de las más altas de la historia electoral venezolana. Chávez dispondrá a partir de ahora de un cuarto mandato para profundizar en su revolución bolivariana o socialismo del siglo XXI y su caudillismo mesiánico.

El líder opositor no perdió un minuto tras el anuncio de los resultados en reconocer su derrota. “Quiero felicitar al presidente de la república y le quiero decir que ojalá lea con grandeza la expresión de nuestro pueblo el día de hoy. Hay un país que tiene dos visiones y ser un buen presidente es trabajar por todos los venezolanos”, afirmó. Capriles había hecho bandera durante su campaña de la reconciliación nacional. “Soy un demócrata a carta cabal. Otra opción obtuvo más votos que nosotros. Yo estoy aquí para reconocer la voluntad de nuestro pueblo. Dejé el alma en esta campaña y voy a seguir trabajando por Venezuela”, añadió.

Poco más tarde, Chávez se dirigió a la multitud desde el Balcón del Pueblo del Palacio de Miraflores. Exultante, el líder felicitó a la oposición “porque han reconocido la victoria del pueblo, la victoria bolivariana” y eso, dijo, “es un paso muy importante en la construcción de la paz en Venezuela, de la convivencia entre todos nosotros”. El comandante agregó que su candidatura había ganado en 20 Estados de los 23 que componen la República y arrasado en el distrito capital de Caracas. También anunció que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue la primera mandataria extranjera en felicitarle.

El presidente Chávez saluda tras votar en Caracas. / RODRIGO ARANGUA (AFP)

Las elecciones de ayer confirman la fractura de Venezuela en dos mitades con proyectos políticos irreconciliables y su resultado tendrá repercusiones internacionales desde La Habana a Teherán.

Nada más conocerse de forma oficial la victoria de Chávez, pasadas las diez de la noche (seis horas y media más en la España peninsular), sus partidarios, que habían estado toda la tarde del domingo con los dedos cruzados por lo estrecho que ambos lados preveían el resultado, se echaron a las calles de Caracas a festejar el triunfo. Por el contrario, en las filas de la oposición, el veredicto de las urnas cayó como un enorme jarro de agua fría. La jornada electoral transcurrió sin incidentes pese a haberse vivido una larga campaña de extraordinaria polarización política.

Los cuatro triunfos de Chávez

6 de diciembre de 1998. Ganó las elecciones presidenciales con el 56,2% de los votos frente al 39,97% de Henrique Salas Römer

30 de julio de 2000. Derrotó a Francisco Arias Cárdenas con el 59,76% de los votos frente al 37,52%

3 de diciembre de 2003. Gana las elecciones para el periodo 2007-2013 con el 62,84% de los sufragios frente al 36,9% de Manuel Rosales

7 de octubre de 2012. Derrota a Henrique Capriles con el 54,4% frente al 44%

****************************************************************************************************************************************

La holgada victoria de Chávez, a sus 58 años, se produce a pesar del fracaso de su gestión y de la incertidumbre que supone su enfermedad —en junio de 2011 le diagnosticaron cáncer— al no tener un heredero conocido. La Constitución venezolana establece que si el presidente fallece en los primeros cuatro años de su mandato hay que convocar nuevas elecciones. Si muere en los dos últimos años del mandato, el vicepresidente puede concluir el periodo de seis años.

El comandante, a tenor de los resultados, superó todos los obstáculos de la campaña. Su dolencia le restó reflejos e inspiración y le obligó a reducir el número de mítines, celebrando 12 menos que en las elecciones de 2006. Y en su recorrido por el país se encontró en más de una ocasión con un pueblo harto de violencia en las calles, cortes del servicio eléctrico, promesas incumplidas y proclamas ideológicas planetarias. Chávez reconoció sus errores y prometió prestar mayor atención a los problemas del ciudadano en el próximo sexenio, centrando su mensaje en repetir como un taladro que solo él garantizaba la “independencia” de Venezuela y el bienestar del pueblo, amenazados ambos, en su opinión, por una victoria de la oposición a la que emparenta con las élites corruptas que causaron la implosión del sistema político venezolano en 1998.

Tampoco dejó de recordar los logros de sus 14 años de mandato –reducción del analfabetismo, extensión de la atención sanitaria primaria, incremento del número de universitarios, mercados populares, etcétera- utilizando sin escrúpulos los recursos del Estado y haciéndolo hasta el último minuto, incluida una conferencia de prensa el sábado en plena jornada de reflexión. Razón por la que Capriles llegó a comparar durante la campaña su duelo electoral con Chávez como la batalla entre David y Goliat.

El líder opositor, un abogado de 40 años, conocido como el flaco, del partido Primero Justicia (centroderecha) y exgobernador del Estado de Miranda, realizó una brillante campaña, yendo de menos a más, con una política de cercanía a los problemas de los venezolanos —inseguridad ciudadana, carestía, deterioro de los servicios públicos, corrupción, etcétera—, e ignorando el intercambio de golpes ideológico que le proponía el chavismo. La unidad lograda por la oposición, bajo el rótulo de Mesa de la Unidad Democrática, que ha tenido por modelo a la Concertación chilena, junto con el perfil popular de Capriles hizo que por primera vez Chávez se tuviera que medir a un rival que encarnaba una auténtica alternativa de poder.

Tras la derrota, la oposición deberá ser capaz de mantenerse unida para afrontar con ciertas garantías las elecciones a gobernador en varios Estados que se celebrarán a mediados de diciembre, y perseverar en el camino iniciado en estos comicios. Como dijo Capriles anoche, “el pueblo no debe sentirse derrotado”.

 

 /  Caracas 8 OCT 2012 

 

Desconfianza en industria extractiva peruana

Perú recibió la certificación de país cumplidor de las exigencias de la Iniciativa de Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI). Sin embargo, estos esfuerzos aún no parecen suficientes para aquietar los reclamos de la población de las zonas mineras y petroleras.

Con la participación de unos 60 delegados de diversos países, el Consejo Internacional de EITI (según sus siglas en inglés) sesionó por primera vez en Lima, el miércoles 27 y este jueves 28, para evaluar la ampliación de exigencias debido a que la explotación de los recursos naturales aún genera desconfianza y no se traduce en desarrollo sostenible.

Las sesiones estuvieron signadas por largos debates entre representantes del gobierno de Ollanta Humala, las empresas, la sociedad civil y organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.

América Latina es la región que tiene menos gobiernos que participan en EITI, pero se espera que cada vez más países se sumen a esta iniciativa. Colombia ya anunció su interés en unirse a este esfuerzo, mientras que Guatemala, Estados Unidos y Trinidad y Tobago ya trabajan para concretar su participación.

En cualquier caso, la mayoría coincide en que se necesita dar nuevos pasos para conseguir que la transparencia tenga algún impacto en la vida de la gente.

“No podemos seguir informando sólo sobre la transparencia en la renta, sino que la gente necesita saber cómo se distribuyen y ejecutan los recursos”, señaló a IPS el economista Epifanio Baca, directivo del Grupo Propuesta Ciudadana, miembro del Consejo Internacional de EITI y representantes de organizaciones de sociedad civil ante la Comisión de Perú de esta entidad.

“Rendir cuentas sobre la calidad del gasto es fundamental porque tiene que ver con la mejora de la calidad de vida de estas personas”, apuntó.

La EITI es un esfuerzo global que desde 2002 busca que las empresas de las actividades extractivas publiquen la información sobre sus pagos tributarios y no tributarios a los estados y de esta forma evitar la corrupción.

Actualmente, 35 países se han sumado a esta iniciativa y 14 de ellos obtuvieron la certificación de cumplidor en materia de transparencia, entre ellos Perú, hasta comienzos de este año.

Pero los esfuerzos de transparencia aún no han permitido aquietar el descontento de los pueblos de las zonas donde se extraen los recursos, tal como reconoció el presidente de Perú, Ollanta Humala, el martes 26 en el foro “Gobierno Abierto y Transparencia de las Industrias Extractivas en América Latina y el Caribe”, que sirvió de antesala a las sesiones del Consejo de EITI.

“No es suficiente todavía para sacar las grietas, las fracturas que tenemos desde que somos República. Necesitamos hacer más”, dijo Humala.

En los últimos años Perú ha vivido en un escenario social convulsionado. Durante el gobierno anterior, de Alan García (2006- 2011), los conflictos sociales se dispararon para pasar de sumar 82 en junio de 2006 a 217 en el mismo mes de 2011.

La mayoría de los conflictos son socioambientales y tienen un alto costo social: cerca de 200 personas murieron y más de 2.000 fueron heridas durante protestas entre enero de 2006 y setiembre de 20011, según los reportes de la gubernamental Defensoría del Pueblo.

Pero el panorama tampoco ha sido alentador en lo que va del gobierno de Humala, que aún no termina de convencer a los opositores del conflictivo proyecto minero Conga, de la compañía aurífera Yanacocha- Newmont, en el norteño departamento de Cajamarca.

Humala acaba de darle luz verde a este proyecto y no resulta extraño si se toma en cuenta que, según el ministro de Energía y Minas de Perú, Jorge Merino, la industria extractiva representa 75 por ciento de las exportaciones del país.

Los participantes de EITI coinciden en que la transparencia en las actividades extractivas podría contribuir a apaciguar el escenario social no solo en Perú, sino también en otros países de América Latina.

Por ello, algunas organizaciones de la sociedad civil que participan en el Consejo Internacional de EITI coincidieron en que es necesario ampliar las exigencias y descentralizar la información.

Baca consideró que los gobiernos regionales y municipios también deben rendir cuentas y hacer un esfuerzo para que la información sea confiable, comprensible y sencilla.

Por su parte, el director ejecutivo del BID y exministro peruano de la Producción, Kurt Burneo, coincidió con el economista. “Si se quiere tener legitimidad social, tiene que haber confianza y no la hay sin transparencia”, señaló a IPS.

Carlos Aranda, gerente de Servicios Técnicos de la firma Southern Perú y miembro de la Comisión EITI en representación del empresariado, entiende que es importante que las compañías no se escondan en el anonimato y brinden cada vez más información.

“Es importante la transparencia, pero los estudios de impacto ambiental tampoco se pueden hacer en la Plaza de Armas para que todos se enteren. No podemos sospechar de todo y pensar que siempre hay un arreglo debajo de la mesa”, declaró Aranda a IPS.

Pero estos problemas de desconfianza y conflictos por las actividades extractivas no son exclusivamente peruanos.

Célica Hernández, de la Fundación Jubileo de Bolivia, indicó a IPS que, hasta fines de 2011, las diversas instancias de gobierno en Bolivia no habían ejecutado 2.200 millones de dólares de los recursos, un monto similar a lo que recauda su país por la actividad hidrocarburífera.

“Esto tiene muy descontenta a la población”, señaló Hernández a IPS en un alto de las reuniones. Bolivia no forma parte de EITI, pero la sociedad civil ha intentado promover la transparencia.

En Colombia también empiezan a estallar conflictos en algunas zonas, según Carlos Andrés Cante, director de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas. Sin embargo, ese país aún vive el boom de las exploraciones, ya que la mayoría de los proyectos no se ha ejecutado.

Colombia ya trabaja en la instalación de una Comisión EITI para convertir la transparencia en una política de Estado, dijo Cante a IPS.

Los avances en los diversos países de la región se dan a diferente ritmo, pero “hay cada vez más empresas y gobiernos que consideran que no se puede avanzar en este tema con secretismo y sin legitimidad”, puntualizó Baca.

 

* Milagros Salazar/LIMA/ 28 junio 2012 (IPS)

Ataque israelí a Irán no es tan sencillo como parece

Pese a la especulación mediática sobre un ataque israelí contra las instalaciones nucleares de Irán en la próxima primavera boreal, hay un considerable escepticismo sobre el éxito de semejante campaña.

El dicho “perro que ladra no muerde” podría aplicarse a Israel. Este país no puede esperar otro golpe como el de 1981, cuando un ataque aéreo le permitió destruir el reactor Osirak en Al-Tuwaythah, al sur de Bagdad. 

Irán está advertido de la capacidad de Israel y de la precisión de las municiones con que cuenta, de fabricación estadounidense. El programa nuclear iraní se encuentra disperso entre 12 y 20 sitios diferentes en un extenso territorio, en instalaciones construidas para resistir ataques y protegidas por modernos sistemas rusos de defensa antiaérea. 

Se cree que el elemento más crítico del programa iraní se encuentra en Natanz, en el centro-oeste de ese país. El corazón de esa estructura es el área centrifugadora, situada en una sólida construcción subterránea. 

Incluso si Israel limita sus objetivos, debería bombardear otros lugares además de Natanz. Por ejemplo, la nueva planta de enriquecimiento de combustible nuclear de Fordow, cerca de la ciudad noroccidental de Qom, adonde los iraníes han llevado 3,5 por ciento del uranio enriquecido de Natanz, construida dentro de la ladera de una montaña y muy fortificada. 

Hay también una planta de conversión de uranio en Isfahan, ciudad del centro-oeste, una central de agua pesada que se está construyendo en la occidental ciudad de Arak y fábricas de centrifugadoras en las afueras de Teherán. 

En línea recta, Natanz está a 1.609 kilómetros de Israel. Puesto que los dos países no comparten fronteras, los cazas o misiles israelíes deben sobrevolar espacio aéreo extranjero, y quizás hostil, antes de llegar a su objetivo. 

El método menos riesgoso de atacar Natanz es con misiles balísticos de medio alcance, como los Jericó II o III. Pero, para recorrer esa distancia, los misiles deben cargarse con ojivas de peso limitado y es dudoso que estas tengan el poder de penetrar lo suficientemente hondo bajo tierra para lograr el grado de destrucción que se busca. 

Un operativo de la fuerza aérea, con cazabombarderos estadounidenses, es la opción más probable. Los israelíes cuentan con 25 aviones F-15I y con unos 100 jets F-16I. 

Los F-15I pueden transportar hasta cuatro toneladas de combustible, que les permiten volar unos 4.450 kilómetros. Y si repostan en el aire, el alcance es mayor. Estos cazas pueden llevar una amplia variedad de armamento, como misiles, explosivos teledirigidos y bombas de caída libre. En total, transporta unas 10 toneladas de municiones. 

El F-16I tiene una autonomía de vuelo que permitiría a las fuerzas israelíes atacar algunos objetivos dentro de Irán sin necesidad de repostar combustible. 

Si la opción es aérea, la pregunta es cómo llegarán los cazas desde sus bases en Israel a objetivos situados muy adentro del territorio iraní. 

Podrían volar sobre Arabia Saudita o Iraq, e incluso sobre Jordania. Cualquiera de esas rutas tiene una extensión de 1.931 kilómetros. 

Sobrevolar territorio de Arabia Saudita requiere partir desde el sur de Israel, ingresar al espacio aéreo saudita desde el golfo de Aqaba o desde Jordania, volar 1.287 kilómetros hasta el Golfo y luego otros 483 kilómetros en cielos iraníes. 

Los aviones serían detectados por los sauditas. No está claro si sus fuerzas podrían, o querrían, detenerlos. Si es real el temor de la casa real al desarrollo nuclear iraní, quizás hagan la vista gorda. 

Si la ruta elegida fuera Iraq, las aeronaves deben salir desde el sur, atravesar entre 483 y 644 kilómetros del espacio aéreo saudita, o una parte del de Jordania, e ingresar cuanto antes a cielos iraquíes, volar 805 kilómetros hasta el Golfo y luego hacia el objetivo. 

Ingresar a Irán desde Iraq sería complejo políticamente. Si bien las tropas estadounidenses ya no están en suelo iraquí, atravesar su espacio aéreo no es posible sin el conocimiento y, sobre todo, sin el permiso de Estados Unidos. 

El punto clave es si los cazabombarderos israelíes pueden llevar a cabo su misión sin repostar combustible. 

El radio de combate –la distancia que un avión puede volar de ida y vuelta– es difícil de calcular y depende del peso de las armas, los tanques externos de combustible y el tipo de misión, entre otros factores. 


La estimación más afinada del radio de combate de los F-15I y F-16I, equipados con tanques de combustibles conformables –empotrados en el perfil de la aeronave–, dos tanques externos en las alas y una carga de armamento decente, es de unos 1.609 kilómetros. 

Cualquiera de las dos rutas mencionadas arriba es unos 322 kilómetros más larga. Para cubrir ese trayecto, los cazas podrían equiparse con otro tanque externo de combustible, pero debería aligerar su carga de armas. Con la precisión que tiene el arsenal israelí, esto no sería un problema. 

Sin embargo, si el avión es detectado e interceptado, los pilotos tendrán de deshacerse de los tanques para poder repeler el ataque. Y arrojar el combustible les impedirá llegar al objetivo. 

Repostar en el aire es una complicación para los israelíes. En los últimos años compraron cinco aviones de transporte C-130 y entre cuatro y siete aviones cisterna Boeing 707. Pero cualquiera de estos tendría que asistir a los cazas en espacio aéreo hostil. El 707 es una enorme aeronave desarmada, muy vulnerable a la defensa antiaérea. 

En teoría, Israel podría hacer todo esto. Pero corriendo un gran riesgo de fracasar. Si decide atacar Natanz, deberá infligir daño suficiente en la primera ocasión, y probablemente no pueda efectuar bombardeos posteriores a otras instalaciones. 

La pregunta última es, desde luego, qué pasará cuando los cazas hayan retornado. ¿Irán no sería capaz de reparar el daño y acelerar su programa nuclear? ¿O Israel da por sentado que Washington tomará de su mano la posta e iniciará una guerra de larga duración contra Teherán? 

* Análisis de David Isenberg, WASHINGTON, 17 febrero 2012, (IPS)

* David Isenberg es académico adjunto del Cato Institute y colaborador del Straus Military Reform Project del Centro para la Información de Defensa de Estados Unidos.