Suiza aprueba limitar el salario de los directivos de las grandes compañías

Los suizos han expresado hoy de forma aplastante en referéndum que quieren limitar los salarios excesivos y otros “paracaídas dorados” de los directivos de las grandes empresas al aprobar por el 67,9 por ciento de los votos acotar sus remuneraciones.

 man putting ballot in a box during elections in denmark in fornt of flag

En una votación histórica por su contenido, pero también por su forma -los 26 cantones sin excepción han votado a favor- los helvéticos han decidido que sean los accionistas y no los propios directivos los que decidan sobre sus remuneraciones.

La campaña alarmista de la patronal Economiesuisse y de los partidos de derechas de que una vez aprobada la reforma cientos de empresas saldrían a instalarse al extranjero y que se perderían miles de empleos no ha surgido efecto, y el pueblo ha defendido la iniciativa Minder -en referencia a Thomas Minder, el senador que la propuso- o más directamente como la “iniciativa contra los salarios abusivos”.

Sólo 762.000 votantes dijeron “no”, mientras que más de 1,7 millones de ciudadanos apoyaron la iniciativa.

En resumen, la iniciativa pretende poner límite a los salarios que cobran los directivos de grandes compañías a través del control y el aval de los accionistas.

svizzera_es

Una vez su entrada en vigor -el gobierno tiene un año para redactar la normativa- la ley se aplicará a todas las sociedades anónimas helvéticas que coticen en la bolsa suiza o en el extranjero.

La junta general de la compañía elegirá anualmente al presidente del Consejo de Administración y a sus miembros; además, se pronunciará anualmente sobre las remuneraciones del consejo de administración, de la dirección y del comité consultivo.

Asimismo, la nueva ley, prohibirá que los miembros de los órganos directivos no reciban ni indemnización de partida, conocidos como los “paracaídas dorados”, ni primas por contratación.

Además, cuando los directivos partan no podrán obtener ninguna remuneración anticipada, ni podrán estar vinculados por contrato al consejo o a una sociedad del grupo.

Suiza

Los estatutos de la empresas deberán regular todo lo relacionado con los bonos y las participaciones, y los créditos y los préstamos que se les puedan entregar a la dirección.

Conscientes del rechazo que la propuesta generaría, los promotores de la iniciativa no olvidaron incluir sanciones en caso de que se violen las disposiciones de la misma: cuando se viole lo establecido, la falta será sancionada con una pena privativa de libertad de tres años de máximo y del pago de hasta seis remuneraciones anuales.

 

* Efe, 3 Marzo 2013

Un salario mínimo para una vida decente

En Suiza, muchas personas viven en situación de pobreza, a pesar de tener un trabajo de tiempo completo. Con una iniciativa popular, los sindicatos pretenden introducir un salario mínimo generalizado.

Entre los sectores con los salarios más bajos están la restauración y la hostelería, el comercio al menudeo y los servicios de limpieza.

Entre los sectores con los salarios más bajos están la restauración y la hostelería, el comercio al menudeo y los servicios de limpieza. (Keystone)

La propuesta genera la oposición de empleadores, aunque medidas similares se extienden en Europa.

En pocas décadas, las diferencias salariales se han agravado  extremadamente también en Suiza: si hace treinta años, un empresario ganaba a lo sumo hasta 30 veces más que sus empleados, hoy en día los salarios de algunos de los directores generales son hasta 1.000 veces mayores que los de los trabajadores con ingresos más bajos.

¿Tendencia inevitable, debida a la mayor competencia entre las plazas financieras internacionales o la pura codicia de la ganancia? El debate se desarrolla desde hace bastante tiempo. Por supuesto, se percibe una creciente insatisfacción respecto al tema de los salarios y los bonos millonarios, mientras que decenas de miles de personas viven por debajo del umbral de pobreza, aunque desempeñen empleos de tiempo completo.

No es de extrañar entonces que, en unos pocos años, hayan tenido éxito tres iniciativas populares para combatir la desigualdad salarial. Mientras los dos primeros textos proponían limitar los sueldos de los directivos, la iniciativa “Por la protección del salario justo”, presentada este lunes por la Unión Sindical de Suiza (USS), tiene como objetivo aumentar los ingresos más bajos. En todo el país debería aplicar un salario mínimo de 22 francos por hora o unos 4.000 francos al mes.

Arma eficaz

“Con esta iniciativa queremos asegurarnos de que todo el mundo tenga un salario decente en Suiza. Hoy en día casi el 10% de los que trabajan a tiempo completo reciben un salario de menos de 4.000 francos, que no es suficiente para cubrir siquiera sus necesidades básicas, y muchas veces tienen que recurrir a la asistencia social”, indica Daniel Lampart, economista jefe de la USS.

“Nuestras propuestas están destinadas a llenar un vacío importante: más de la mitad de los empleados no están protegidos por un convenio colectivo de trabajo. Y lo mismo pasa con sus salarios”, explica Lampart.

El salario mínimo, dice el dirigente sindical, es un arma eficaz para combatir el dumping salarial. Y, además, reducir el desempleo: actualmente muchos trabajadores se ven obligados a buscar un segundo empleo para poder sobrevivir.

Pésima solución

Contra el salario mínimo, sin embargo, las asociaciones de empleadores tienen la intención de luchar con fuerza. “Un salario mínimo generalizado es una mala solución, ya que hay diferentes condiciones y necesidades en los diversos sectores económicos. Además, hay también diferencias importantes con respecto al nivel de los salarios y el costo de la vida en diversas regiones del país”, argumenta Ruth Derrer Balladore, de la Unión Patronal de Suiza (UPS).

Para los empleadores, un salario mínimo puede ser fijado en los acuerdos de negociación colectiva, pero no debe convertirse en una obligación legal. “También porque el salario mínimo plantea un riesgo de exclusión del mundo laboral de las personas con una capacidad de trabajo limitada”, subraya Ruth Derrer Balladore.

¿Pero los salarios no deben permitir que todos tengan una vida digna? “Hay que saber lo que se entiende por vida digna”, dice la representante de la UPS. “En algunas regiones puede ser suficiente ganar incluso menos de 4.000 francos para tener una vida digna, mientras que en Zúrich no son suficientes, a veces, ni siquiera 5.000 francos. Los sindicatos también se basan en el modelo de las familias trabajadoras en el que solamente labora una persona mientras que con frecuencia hay dos sueldos”.

Tendencia europea

La posición de la patronal choca sin embargo con una tendencia actual en las últimas décadas en la mayor parte de Europa. “Solo en Alemania, Austria, Suiza y los países escandinavos no hay todavía un salario mínimo nacional. Pero en los países escandinavos, los convenios colectivos garantizan un salario mínimo para casi todos los trabajadores, mientras que en Alemania y Suiza tan solo uno de cada dos”, dice Thorsten Schulten, investigador del Instituto de Ciencias Económicas y Sociales (WSI) de Dusseldorf, Alemania.

La introducción del salario mínimo se ve favorecida, entre otras cosas, por el advenimiento de la libre circulación de personas. Muchos países han querido proteger a la mano de obra nacional contra los riesgos del dumping salarial. Incluso estos meses también Alemania se plantea introducir el salario mínimo. Quien apoyó la misma propuesta fue la canciller Angela Merkel, del partido democratacristiano Unión Demócrata Cristiana (CDU en alemán).

“El proyecto de Angela Merkel se topó con la resistencia, sobre todo, dentro de su propio partido. Pero ahora parece claro que nos estamos moviendo hacia un salario mínimo, aunque de una forma un poco más light: están previstas, por ejemplo, diferencias entre las regiones orientales y las occidentales”, señala el especialista en política salarial.

Interrogaciones sobre el empleo

Thorsten Schulten considera en general positiva la experiencia hasta la fecha en países donde el salario mínimo ya existe desde hace mucho tiempo, como Francia. “Creo que, sin un salario mínimo, en Francia las desigualdades sociales y la pobreza serían mucho mayores de lo que son ahora. Pero hay varias interrogantes acerca de los efectos del salario mínimo sobre el empleo: algunas empresas prefieren limitar su personal para no asumir los costes del salario mínimo y los seguros sociales vinculados”.

“Tanto en Francia como en Gran Bretaña y los Estados Unidos, la relación entre salarios mínimos y empleo ha sido objeto de numerosos estudios, que han llegado a resultados contradictorios. Yo diría que, actualmente, la mayoría de los economistas internacionales no consideran que esto cause efectos negativos sobre el empleo, a condición de que el salario mínimo se fije en un nivel adecuado, es decir, no demasiado alto”.
Armando Mombelli, swissinfo.ch
(Traducción: Iván Turmo Ferrer)

INICIATIVA POR UN SALARIO MÍNIMO

La iniciativa “Por la protección del salario justo”, depositada este lunes por la Unión Sindical de Suiza (USS) propone introducir un salario mínimo de 22 francos por hora, lo que equivale a 4.000 francos al mes.

La Confederación y los cantones deberán hacer que en los contratos colectivos de trabajo sean fijados los salarios mínimos correspondientes al lugar de trabajo, a la professión y al sector económico.

Según la Oficina Federal de Estadística, en Suiza hay alrededor de 120.000 “trabajadores pobres”, es decir, personas que viven en situación de pobreza, a pesar de tener un empleo de tiempo completo.

Hasta ahora, solo el cantón de Neuchâtel ha decidido introducir un salario mínimo. La propuesta fue aceptada por el electorado en noviembre.


INICIATIVA CONTRA LOS SALARIOS DESORBITADOS

En los próximos años, el pueblo suizo también tendrá que votar otras dos iniciativas populares que tienen como objetivo reducir la desigualdad salarial.

Entregada en 2008 por el actual senador independiente, Thomas Minder, la iniciativa “Contra los salarios desorbitados” pide votar sobre las prestaciones económicas de carácter general recibidas por los miembros de la gerencia y del consejo de administración de las sociedades anónimas.

El objetivo de esta iniciativa es asegurar una gestión sostenible de las empresas y la economía y proteger los intereses de los accionistas contra los “salarios desorbitados” percibidos por algunos directivos.


ENLACES

2012: ¿el fin del mundo?

Las predicciones se multiplican sobre la fecha del 21 de diciembre de 2012, en la que el calendario maya termina. La humanidad ha gustado de jugar con ese miedo a que terminen sus días, pero sueña a la vez con la idea de un mundo mejor.

Dejando de lado lo espiritual, para dar lugar al catastrofismo, el filme ‘2012’, difundió la idea de que algo sucederá este año.

Dejando de lado lo espiritual, para dar lugar al catastrofismo, el filme ‘2012’, difundió la idea de que algo sucederá este año. 

 

El historiador de religiones suizo Jean-François Mayer descifra las razones acerca de este interés sobre las predicciones apocalípticas.

Hasta ahora, la humanidad ha escapado de decenas -o tal vez centenas- de profecías. Fue lo que ocurrió con la fecha del 11.11.2011, que alimentó a numerosos numerólogos y profetas. Ese día  hasta las autoridades egipcias debieron mantener cerrada la pirámide de Keops para evitar eventuales rituales del paso a otro mundo.

Y sin más, ha llegado el 2012. Para algunos, el solsticio invernal ofrecerá un alineamiento extraordinario entre el centro de nuestra galaxia, el Sol y Venus, planeta venerado por los amerindios. Muy avanzada en astronomía y matemáticas, la civilización maya nos dejó un calendario viejo de miles de años. Calendario cíclico que termina justo el próximo 21 de diciembre.

En su calidad de experto, el doctor en Historia y Civilizaciones y director de la página informativa Religioscope, Jean-François Mayer, aborda este interés por las “nuevas” profecías.

swissinfo.ch: En su calidad de director de la página informativa Religioscope, ¿qué piensa de esas profecías?

Jean-François Mayer: La predicción para el 11.11.2011 de un viraje importante, catastrófico, tal vez con una evacuación hacia otra dimensión, se remontaba a la década de los 90. Es decir, esta fecha jamás suscitó la atención que se le confiere al 2012 y al calendario maya.

La referencia del calendario maya proviene primeramente de un estadounidense-mexicano de nombre José Argüelles, quien publicó un libro en 1987 y organizó la “convergencia harmónica”, un grupo de adeptos de la corriente New Age que se desarrolló en esa época y que realizó una gran meditación colectiva en varios puntos del globo para preparar el camino hacia un salto evolutivo de la humanidad. José Argüelles no sabrá si tuvo razón porque murió en 2011, pero es origen de esta explosión de interés por el 2012.

Con la cercanía de la fecha, este tema ha sido retomado por una serie de autores que han desarrollado sus teorías, con variaciones en las fechas anunciadas. Después Hollywood contribuyó al respecto con 2012, filme de Roland Emmerich (de 2009). Varios maestros en Suiza y en Francia me han contado que hay alumnos preocupados por esta idea de que el mundo pueda terminarse en 2012.

Jean-François Mayer.

Jean-François Mayer. (swissinfo)

swissinfo.ch: Las catástrofes, cinematográficas o reales, alimentan todo tipo de creencias. Las grandes religiones también abordan el fin del mundo, comenzando con el cristianismo con el Apocalipsis. ¿Por qué al ser humano le gusta jugar a provocar el miedo?

J.-F.M.: Jugar a provocar el miedo ocupa un cierto lugar entre los jóvenes, pero es solo un aspecto. Cierto que el Apocalipsis ha otorgado una especie de entretelado para excitar las imaginaciones por siglos, pero éste no dice que se trate del fin de todo: predice un nuevo comienzo y aporta la esperanza de un mundo desprovisto de errores de nuestra parte, donde no habrá ni injusticias, ni enfermedades, un mundo perfecto, de algún modo.

Del mismo modo, la mayoría de los escenarios en torno al 2012 ponen el acento al paso de una nueva era. Esos mensajes revitalizan las corrientes de la New Age que aspiran a una transformación colectiva de la humanidad, de la consciencia humana. Se ha podido decir que esta dimensión colectiva ha pasado a un segundo plano en beneficio de la idea de la felicidad personal.

Pero creo que esta esperanza de un mundo transformado ha estado siempre presente y que resurge ahora a través de esa cristalización con una fecha determinada. Esto responde a las aspiraciones de un público inclinado a la búsqueda espiritual al margen de las grandes tradiciones religiosas. Es ahora un mundo copioso, y en un mercado próspero.

swissinfo.ch: Pero los profetas asumen riesgos, pues hasta ahora sus predicciones no se han verificado…

J.-F.M.: No se ha encontrado ninguna predicción clara de los mayas sobre el fin de la humanidad, pero ese calendario y la fecha de 2012 han ofrecido un argumento a esas teorías, supuestamente apoyadas en enseñanzas de una cultura más sabia que la nuestra.

Por lo demás, muchos autores antes activos integraron el 2012 como un argumento suplementario. Por ejemplo, tenemos un suizo entre los autores más vendidos del mundo, Erich von Däniken: desde la década de los 60 ha publicado decenas de libros sobre los orígenes misteriosos de las civilizaciones y las intervenciones extraterrestres en la historia lejana.

Creó el Mystery Park de Interlaken en 2003, que tuvo su éxito antes de su cierre en 2009. Erich von Däniken también utilizó el tema del 2012: el calendario maya anunciaría el regreso de los extraterrestres.

Es decir, la mayor parte de los autores se abstienen de dar una fecha exacta, pero evocan más bien al 2012 como el inicio de un proceso; otros, como Von Däniken, cuentan con un margen de error de varias décadas. En todo caso, ya existen estrategias de explicación para evitar que se interprete como fracaso una predicción determinada.

swissinfo.ch: ¿Se trata entonces de un tipo de mercado espiritual?

J.-F.M.: Efectivamente, en estos últimos años hemos visto llegar al mercado europeo a descendientes mayas en vestidos tradicionales para explicar lo que se debe pensar del 2012. El verano pasado, un grupo de Guatemala reunió a unas 600 personas en Berna y llenó el palacio de congresos de Zúrich, únicamente, con la publicidad de boca en boca.

Es interesante puesto que la dimensión indigenista de su mensaje no responde necesariamente a las expectativas aquí. Por el contrario, los aspectos ecologistas o feministas resuenan entre el público occidental. La fascinación por las culturas exóticas idealizadas provoca que se retomen de forma selectiva.

Solo por mencionarlo, este grupo venido a Suiza el verano pasado pertenece a un movimiento religioso neomaya que cuenta entre sus miembros al ex presidente de Guatemala (Álvaro Colom, ndlr), quien nada tiene que ver con el origen maya, pero que fue convertido en sacerdote maya honorífico por el fundador del movimiento.

Otro ejemplo es el de la Madre Mah Kin en México, que anuncia también el inicio de una nueva era en 2012, en la que las mujeres ocuparán un papel central. Si se observa un poco más, uno se da cuenta de que su mensaje está muy lejos de una religión popular indígena; y que integra numerosos temas retomados de grupos y pensadores occidentales. Hay una interacción, una fertilización mutua, fascinante y, en 2012, hay muchas posibilidades de que de esos países de Centroamérica lleguen personas de todas partes.

 

* Isabelle Eichenberger, swissinfo, 8 de enero del 2012
Traducción: Patricia Islas


LOS MAYAS

Una de las más antiguas civilizaciones de América (y de las más avanzadas) cuyos orígenes se remontan a la prehistoria.

Se situó en los territorios que hoy pertenecen a México, Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador. Sus primeras construcciones datan del 3000 a.C.

El calendario cíclico es origen del mayanismo (colección ecléctica de creencias de carácter esotérico) y otras corrientes del pensamiento denominado Nueva era (New Age, en inglés). El fin del calendario maya es en realidad es el fin de un ciclo.


NEW AGE

Nueva era: corriente espiritual surgida en los años de 1980 de movimientos religiosos cuyo origen se coloca en la década de los 60, sobre todo en los Estados Unidos. Se inspira en el libro La Conspiración de Acuario(1980), de Marilyn Ferguson (1938-2008), sobre el despertar espiritual de los individuos en favor de un cambio de la humanidad.

Convergencia harmónica: agrupación de la corriente de la Nueva era que organiza en 1987 encuentros en diversos puntos del planeta en base a la fecha elegida de acuerdo al calendario maya y debido a que varios planetas se encontrarán alineados de modo particular. Uno de los organizadores fue José Argüelles (1939-2011), autor de Factor maya en 1987, donde expone su teoría del fin del mundo para el 2012.


JEAN-FRANCOIS MAYER

Nació en Friburgo (Suiza) en 1957.

Obtuvo el Doctorado en Historia y Civilizaciones por la Universidad de Lyon.

1991-1998: analista en asuntos internacionales y estratégicos para el Gobierno de Suiza.

1999-2007: enseña en la Universidad de Friburgo.

1999: funda el gabinete de estudios estratégicos JFM Investigaciones y análisis.

2007: crea Religioscope, página web de informaciones y estudios sobre el papel y la posición de las religiones en el mundo.

Es redactor asociado a Religion Watsch, carta informativa publicada desde hace más de 20 años en Nueva York.

Autor de decenas de obras y artículos.

Los ‘indignados’ a la calle, también en Suiza

De España a Grecia, de Israel a Los Estados Unidos, centenas de miles de personas han salido a la calle en los últimos meses para denunciar unidos la sujeción de la política a la economía y reivindicar una democracia real.


swissinfo.ch conversa con el antropólogo Fabrizio Sabelli, experto del desarrollo social y económico, está al lado de los indignados en Roma.

Quieren una casa, un trabajo, un futuro. Una democracia auténtica, un cambio global. De Asia a Europa y justo en el Wall Street, los indignados dice “basta” a la corrupción y al clientelismo, a una política sometida por la elite financiera que rige el mundo. Su denuncia la hacen ocupando las calles pacífica, pero prolongadamente.

El 15 de octubre, su grito de reclamo se alzó en 400 plazas de diversos países, con la bandera de los desafíos sociales a librar. Sin color político, ni líder, sino una única voz: “Es hora de unirnos. Es hora de que se nos escuche. El futuro está en nuestras manos”.

En Suiza los indignados invitan a ocupar las plazas de Ginebra, Basilea y Zúrich, para protestar contra el gran poder –demasiado- del sector financiero. El antropólogo italiano Fabrizio Sabelli, quien fue docente durante años del Instituto Universitario de Estudios del Desarrollo (IUED) de Ginebra y de las Universidades de Neuchâtel y Lugano, también en Suiza.

swissinfo.ch: Indignados y enojados, centenares de miles de jóvenes ocupan las plazas del mundo entero. ¿Qué se esconde tras este malestar?
Fabrizio Sabelli: Más allá de las especificidades locales, lo que anima a estos jóvenes –o por decirlo de mejor joven, estos jóvenes de espíritu- es un deseo simple y estético: aquel de una mejor justicia social. Hace ya unos años que está demanda está en el aire, pero sobre todo en los últimos meses se ha desarrollado una toma de consciencia colectiva y la indignación se ha traducido en palabras.

En 2008, cuando ocurrió la primera crisis financiera, se pensaba que el orden económico mundial podría ser invertido. En realidad poco o nada cambió. Así, las situaciones de injusticia y de explotación social se han multiplicado. La indignación aumentó así a la par del descubrimiento de la necesidad de una economía real y la gravedad de los problemas concretos de la gente como el desempleo y la falta de alojamiento, esa carencia de sitios para vivir dignamente.

En Europa y en EE.UU. la rabia explotó cuando los jóvenes se dieron cuenta de los miles de millones de euros que fueron dirigidos para salvar los bancos en crisis, dinero del presupuestos estatal, o dicho de otro modo: dinero de los contribuyentes. Y al mismo tiempo las ayudas financieras de los servicios sociales dirigidas al ciudadano de a pie en dificultad, se han visto drásticamente reducidas.

swissinfo.ch: Los jóvenes reivindican más poder para el pueblo y menos para la economía. ¿Estamos frente a una forma moderna de lucha de clases?
F.S.: No hablaría en este caso de lucha de clase, sino de contradicciones internas inherentes al capitalismo, para usar una terminología marxista. El capitalismo está muriendo por su propia incoherencia, porque no logra resolver los problemas que ha creado.

Creo que estos modos de indignación pueden efectivamente acelerar el proceso de decadencia del capitalismo, pero no tienen la fuerza de poner en cuestión todo el sistema económico actual. El sistema se está autodestruyendo simplemente porque se ha convertido en un inmenso casino, donde en una gran sala planetaria la gente se dedica a las apuestas, en lugar de a producir.

swissinfo.ch: No solo el sistema económico está señalado con el dedo, sino también el político. Los manifestantes hablan de corrupción, clientelismo e incapacidad para responder a las necesidades reales del pueblo. ¿Un mal a punto de devorar las democracias occidentales?
F.S.: El aparato político no responde más al mandato ciudadano otorgado con a través del voto democrático, sino que se ha vuelto autónomo para procurar sus intereses propios, aquellos de los grupos en el poder. Es lo que ha ocurrido en EE.UU con los lobbies políticos en el Congreso, o en Italia donde el control de los medios y de la publicidad ha logrado que Berlusconi pudiera acceder al poder con más de 25% de votos. Absurdo en un país democrático.

Las decisiones no se prenden más en función a un programa político, sino dependen de mecanismo de poder mucho más similares a aquellos de la mafia. Los grupos de presión determinan las decisiones, en sustitución de la ciudadanía, protegiendo los intereses de los más fuertes. Y esta sujeción de la política a la economía y al lobby del poder ha desilusionado a los jóvenes.

swissinfo.ch: Los indignados no tienen ni líder ni bandera política. ¿Lograrán así transformar sus pretensiones en acciones políticas? Y si es el caso, ¿en qué forma?
F.S.: Para muchos analistas justo esa ausencia de un líder o una identificación con una agrupación tradicional representa un punto débil de este movimiento de protesta. Por el contrario, yo estoy convencido que allí radica su fuerza y originalidad. En este momento es necesario denunciar el sistema y sus contradicciones, impulsar al pueblo a una toma de conciencia colectiva y a las instituciones políticas a una renovación. Después vendrá el tiempo de programas, burocracia, jefes…

El movimiento está aún desarticulado, pero al mismo tiempo es coherente. Se trata más bien de una presión popular en vez de una organización popular. No es una guerra entre los viejos partidos y los nuevos movimientos, aunque queda claro que en el futuro será necesario encontrar un líder capaz de guiar a estos jóvenes, pero aún hay tiempo para ello.

swissinfo.ch: Este 15 de octubre por primera vez los indignados aparecen en Suiza. ¿Cuál puede ser el espacio que este movimiento tome en este país?
F.S.: Hay que aceptar que a diferencia de otros países, Suiza sigue siendo aún una pequeña isla feliz. Pero justo por ello los movimientos de protesta podrían tener un fuerte impacto y sacudir esta calma aparente. Y evidentemente, en Suiza la causa de las protestas son menos fuertes puesto que hay más justicia social y más riqueza.

Por tanto, a lo largo de los últimos años está creciendo un cierto descontento por las presiones que el sistema bancario continúa ejerciendo sobre la política. Y en ese marco, Suiza se enlaza a este movimiento de los indignados, sobre todo a aquel de los EE.UU. En Suiza también la política está en manos de las finanzas y los que la representan deciden la atribución de la riqueza y, por ende, decide indirectamente sobre el bienestar o el sufrimiento de la gente en general.

Por Stefania Summermatter, swissinfo.ch /Traducción: Patricia Islas (13 de octubre de 2011)

Nota adicional:

INDIGNADOS EN EL MUNDO
15 de mayo de 2011: Al menos 20.000 personas “sin techo, sin trabajo, sin retiro y sin miedo” manifestaron su indignación en varias ciudades españolas. En Madrid, al caer el sol, los indignados ocuparon la plaza de la Puerta del Sol hasta el 22 de mayo, día de elecciones regionales.

Así nació el movimiento 15-M, o de los indignados, del libro ‘Indígnese’ del militante político francés Stéphan Hessel.
En las semanas subsecuentes cientos de miles de jóvenes se unieron para realizar protestas callejeras en Berlín, Bruselas, Londres, París, Atenas y Tel-Aviv.
A finales de septiembre, el movimiento cruzó el Atlántico y tocó a Los Estados Unidos. En Nueva York, un grupo de jóvenes ocupó el Zuccoti Park (rebautizado bajo el nombre de Libery Plaza), a pocos pasos de Wall Streett. Su moto: ‘Seamos el 99%’. Los indignados pronto se multiplicaron en las principales ciudades de ese país.

Los indignados no se reconocen en ningún movimiento político tradicional. Sus reivindicaciones son apoyadas por diversos partidos de izquierda, intelectuales, políticos y economistas, entr ellos, el Nobel Joseph Stiglitz, ex jefe del Banco Mundial, y Paul Krugman.

Este 15 de octubre, los indignados de todo el mundo saldrán a las calles para exigir un cambio global y una democracia auténtica. En Suiza, los llamados a manifestarse se han realizado en Zúrich, Ginebra y Basilea.

FABRIZIO SABELLI
Nació en Roma, es jurista, antropólogo, escritor y animador cultural. Es experto en desarrollo social y económico, antropología de la comunicación y sociología laboral.Vivió algunos años en Ginebra y ha publicado diversos libros, entre ellos: ‘A la espera de trabajo’ (2000) y ‘Créditos sin fronteras’ (1994, con George Susan)..

“Lo peor es el futuro sin perspectivas”

Este es un buen articulo de como se observa la pobreza en europa, desde el punto de vista Suizo. Veamos los detalles y fuentes a continuacion: (CTsT)


Casi 84 millones de europeos son afectados por la pobreza. En Suiza, una de cada diez personas. El porcentaje de pobres entre la población en edad productiva oscila entre 7 y 9% en los últimos 15 años, según Caritas.
La pobreza no se ha reducido pese a los esfuerzos, y amenaza sobre todo a desempleados, a familias con más de tres hijos, a divorciados, a víctimas de la crisis económica, a quien tiene escasa formación…

O a quien padece una enfermedad. Es el caso de Alfonso (46 años), que hizo el bachillerato y trabajaba como informático hasta que, hace 7 años, le diagnosticaron un defecto genético que le hace 200 veces más proclive a sufrir trombosis.

“No puedo estar sentado más de una o dos horas diarias. Hoy reparto periódicos muy temprano, lo que para mi salud es ideal pues camino mucho. Pero en este oficio pagan poquísimo”, dice en un español pulcro este suizo “de las montañas” que vivió casi dos años en América Latina.

Alfonso, nombre con el que prefiere identificarse, trabaja tres horas diarias por un salario de 16 francos por hora. “Con estos ingresos no es posible costearme una vida normal. Tengo una ‘bici’ con la que me movilizo en la ciudad. Pero no puedo comprar un pasaje de tren para ir a Zúrich o a Ginebra, que sería como el 10% de mi salario mensual”.


Un país como Suiza tendría que garantizar un salario mínimo, como Francia y otros países europeos, opina este hombre, a quien sus magros ingresos le impiden participar de la vida cultural.

Su única fuente de información es Internet, a la que accede sin costo. “Dependo de las instituciones sociales de Berna”, refiere Alfonso a swissinfo.ch en el centro apoyado por el Colectivo de las Iglesias Cristianas de Berna (AKIB) y el Ejército de Salvación en Berna, donde puede desayunar y comer gratis.

Inalcanzable, lo que es sobreentendido para otros
“No tengo problemas de alcoholismo o drogadicción, pero estoy fuera de la sociedad”, se queja Alfonso, cuya situación ilustra lo que significa ser pobre en la rica Suiza: un estilo de vida con menos opciones, que puede llevar a la exclusión social.

Como él, los otros huéspedes de AKIB, casi todos hombres, casi todos en edad productiva, están excluidos, aunque por otras razones. Markus, por ejemplo, lleva una vida al margen de la sociedad normal porque quiere “que lo dejen en paz”.

Markus tiene 53 años, aunque aparenta muchos menos. Estudió para ser empleado de comercio pero nunca encontró un empleo duradero. “Me mandaban a hacer trabajos tontos. Ahora soy voluntario en el Centro Paul Klee y sólo aceptaré un trabajo remunerado cuando contribuya a un mundo más justo y aumente el bienestar espiritual y no el material”.

Preguntado si se siente satisfecho con su situación responde casi poéticamente: “He caído del cielo y he salido de infierno, a veces me siento de maravilla y a veces por los suelos. Lo único que quiero cambiar en mi vida es tomar alcohol dosificadamente… si es posible”.

“Tuve todo, pero Dios no estuvo de mi lado”
A diferencia de Alfonso y Markus, Thomas (de 44 años), desayuna y duerme en el local. “Soy un ‘sin techo’ por convicción, no quiero vivir en lugares donde la gente se miente a sí misma”, dice este hombre.

Sus palabras reflejan confusión, incoherencia, desesperación. “Soy turista en mi propio país. En dos semanas tengo una habitación o, lenta pero seguramente, me destruyo”.

Thomas sueña con vivir en Bolivia, “el país preferido de este planeta”. ¿Y cómo financiará su viaje? “Justamente ése es el problema, el vuelo es muy caro. A México o a República Dominicana, donde ya estuve, sólo cuesta 700 francos”.

Este hombre, que evidentemente no ha tomado un baño hace semanas y en pleno verano lleva la barba crecida y un gorro, confiesa: “Tengo padres y hermanos, y quise todo de la vida, niños saludables, que no fumen cigarrillos ni marihuana, pero Dios no estuvo a mi lado. La vida no es como la cuenta la Iglesia, que abusa de los niños”.

El mundo se ha vuelto complicado, continúa, lo gobierna la computadora, los niños de hoy no pueden siquiera hacer fuego en la naturaleza… Es un crazy, crazy world…”, reflexiona este hombre que al ver la cámara advierte que no quiere ser fotografiado. “No soy un ejemplar de muestra”.

Este trabajo da sentido a mi vida
Además de las pocas huéspedes femeninas, en el local llama la atención la presencia de dos mujeres. Una de ellas es Ursula Küenzli, jubilada que hace 4 años trabaja voluntariamente para AKIB. Ella es parte de un equipo formado por 11 mujeres y cuatro hombres, casi todos suizos, excepto un alemán y un holandés.

“Hago este trabajo por convicción y tengo simpatía por estas personas. Esta es una forma de vivir mi religión, creo en un poder sobrenatural, en la reencarnación. Cada ser humano elije su destino y cualquiera que sea éste, merece respeto y aceptación. Hace mucho buscada un sentido a mi vida y aquí lo he encontrado”, expresa Küenzli.

Para su colega Vreni Habegger, este trabajo es la continación de otro que ella y su marido, ambos campesinos, hicieron hace 30 años con niños en situaciones difíciles. “Recibo mucho de estas personas, si no los veo una semana, los extraño. Con el tiempo son como parte de la familia”.

Su experiencia le ha demostrado que la mejor manera de llevarse bien con ellos es no intentar cambiarlos. “Nos limitamos a darles consejos, pero no sabemos si los siguen. El porcentaje de las personas que salen de esta situación es mínimo”.

Alfonso lo sabe muy bien. “Lo peor de la pobreza es la falta de perspectivas. Eso lo sienten todos los que vienen aquí. Ya no creen en la sociedad ni en sí mismos. Han renunciado a lograr algo en la vida, a tener una pareja, a un mínimo de bienestar. Han aceptado el hecho de que nada cambiará”.

LUCHA CONTRA LA POBREZA EN SUIZA
En el Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, Caritas exhorta a llevar adelante una década de lucha contra este fenómeno: hasta 2020 debe reducirse a la mitad.

Según Caritas, la pobreza en Suiza tiene varias facetas: ingresos muy bajos, desempleo, inestabilidad laboral, familias grandes en viviendas pequeñas y ruidosas, problemas de salud crónicos, escaso contacto social.

Muchos pobres son «Working Poor» (trabajan a tiempo completo, pero con ingresos tan bajos que no cubren sus necesidades).

Muchos callan para no ser víctimas de la estigmatización.

4 factores determinan el riesgo de caer en la pobreza:

– el nivel educativo: a menores calificaciones, menores ingresos

– el número de hijos: aun cuando ambos padres trabajen, los ingresos no aseguran la existencia.

– el lugar de residencia: los impuestos, el precio de las viviendas y el seguro de salud pueden determinar que una familia esté debajo de la línea de pobreza.

– la procedencia social: niños de hogares afectados por la pobreza y con bajos niveles de formación están en riesgo de ser pobres como adultos.

Suiza es, según Caritas, una sociedad con estratos poco permeables. Quien cae en la pobreza, queda pobre para siempre. Muy pocos alcanzan la movilidad social.

EUROPA TAMBIÉN LUCHA CONTRA LA POBREZA
La Unión Europea ha declarado a 2010 Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.

Objetivos de este Año Europeo son sensibilizar sobre esta cuestión y renovar el compromiso político de la UE con la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

ENLACES
Campaña de Caritas ‘Desaparecer la pobreza’ (en francés)
Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social
Colectivo de las Iglesias Cristianas de Berna (AKIB)
Ejército de Salvación

* Por Rosa Amelia Fierro, swissinfo(sept. 2010)

Una casa de papel suiza para países en desarrollo

La idea es fascinante: una casa de papel que ofrezca un techo a los pobres en el Tercer Mundo. La firma suiza de un inventor alemán se ha propuesto producir en serie esta vivienda valorada en 6.000 francos suizos ( 5.440 dólares).

sriimg20090623_10865790_5

Una casa por 6.000 francos suizos. 1:1 Modelo de la Casa de África en la ciudad alemana de Kiel. ((the-wall.ch))
El ingeniero Gerd Niemöller tiene una visión. Se imagina ya campos de refugiados con casas de papel, cuya estructura es parecida a una colmena.
“Queremos crear una estructura en los países en desarrollo de tal manera que los pobres, que hoy carecen de cobijo, puedan tener una vida independiente y posean casas propias en un entorno saludable y autosuficiente en energía”, explica Niemöller a swissinfo.

Una cocina, dos dormitorios, una ducha y un área de servicio en la parte externa. Así ha diseñado el ingeniero su casa modelo, de 34 metros cuadrados, para África u otras regiones en crisis.
Las paredes, dos placas de cubierta unidas entre ellas a celdillas hexagonales recuerdan a los panales de abejas. La firma de Niemöller, ‘The Wall AG’ con sede en Schaffhausen, ha bautizado y patentado esta construcción con el nombre ‘SwissCell’.
El principio de celdillas ya es aplicado en diferentes áreas. “Hoy se fabrican aviones, satélites y otras máquinas con la técnica de celdillas. El problema es que estas colmenas son muy caras, por ello busqué y desarrollé una mucho más económica. Tenemos la primera colmena de alto rendimiento a precio de mercado”, sostiene Niemöller.

Material ‘ultraestable’
Gracias a esta estructura hexagonal, las paredes de celulosa impregnada con resina sintética son increíblemente resistentes. “Nuestras colmenas grandes son capaces de sostener más de 200 toneladas en un metro cuadrado”, explica el ingeniero. “Eso ya no tiene mucho que ver con papel”.

En realidad, uno debería hablar de “un extraordinario castillo en el aire” y no de una casa de papel: “Más del 90% de la casa se constituye de aire y funciona porque las celdillas son extremadamente rígidas”.
Debido al tratamiento que se le da, el material también se vuelve resistente al fuego, al aire y al agua. Además, no se malgastan los recursos. “A nuestra casa de África también le llamamos casa de un solo árbol”, precisa Niemöller. “Se necesita sólo un arbolito para construir toda una casa; demanda menos material que un garaje abierto”.


Producción ‘in situ’
En el futuro, estas casas se podrán fabricar en el lugar de la demanda y armarse en pocas horas. Para ello, ‘The Wall’ ha desarrollado una máquina. “La producción en serie y totalmente automatizada de las colmenas empezará en el último trimestre de este año. Hasta entonces, las últimas dolencias infantiles habrán sido erradicadas”, afirma el inventor.

La máquina es tan pequeña como dos refrigeradoras puestas una sobre la otra: 1,40 metros de ancho; 1,60 de alto y 80 centímetros de profundidad. Pero está en condiciones de fabricar 25.000 celdillas, es decir, 1.000 casas al mes. “Por cierto, en la producción local se necesita transportar mucho menos material”, subraya Niemöller.

Una cuestión de financiación

¿De qué manera una familia de los barrios pobres del Tercer Mundo puede permitirse una casa de papel, aun cuando ésta cueste ‘sólo’ 6.000 francos?. Niemöller tiene varias respuestas.
Junto con la Iglesia Católica, su firma desarrolla una financiación de ahorro-construcción sobre la base de microcréditos. Además, existe la posibilidad de que los propios gobiernos pongan dinero a disposición.

Finalmente, la firma también coopera intensamente con empresas filantrópicas como World Vision Suiza, con la cual el ingeniero alemán ha concebido un pueblo con casas de papel para el Mundial de Fútbol de Sudáfrica en 2010.

ONG como intermediaria
World Vision está entusiasmada con la idea del material. Martin Suhr, jefe del equipo de Desarrollo y Cooperación de esta organización, se ha informado en Schaffhausen. “El material que pude ver allí es innovador”, explica a swissinfo. “Además impresiona mucho por su impacto ambiental positivo”.
World Vision se considera como intermediaria de esta idea y ya ha recibido diferentes respuestas positivas de ONG especializadas.

“Existen ya determinadas organizaciones como USAID (Agencia de Cooperación de los Estados Unidos) o Habitat for Humanity que trabajan en este campo”, señala Suhr.
Estas ya habrían elaborado programas de financiación e introducido esta idea en varios puntos del planeta, justamente en estos grupos destinatarios.
Gran interés

Personas e instituciones interesadas hacen fila en Schaffhausen. En la sede de ‘The Wall’ anuncian su visita casi diariamente embajadores de diferentes países del Tercer Mundo.
Actualmente el ingeniero Niemöller recibe una avalancha de demandas. “En estos momentos tenemos más de un millón de casas solicitadas. Hace poco tuvimos aquí a una delegación de China que representa al gobierno.

¡Quieren millones de casas!”

¿En el futuro, también mansiones?


Sin embargo, Niemöller no quiere limitar su firma al Tercer Mundo. “El material del que disponemos también hará posible la construcción en Europa de casas pasivas (que crean su propia climatización y no necesitan calefacción) y a precios extremadamente bajos”, concluye. “Además, se puede construir tanto una mansión como un rascacielos”.

* Christian Raaflaub, swissinfo(Traducción: Rosa Amelia Fierro)

“Me han robado mi juventud”

Después de permanecer en el olvido durante años, una exposición da la palabra a las personas que de niños fueron arrancadas de sus familias y entregados a otras ajenas, bajo contrato de trabajo infantil.

sriimg20090325_10496016_0

Una muestra itinerante esclarece este capítulo poco glorioso de la historia de Suiza. Ocurrió entre 1920 y 1960.

sriimg20090325_10495724_3

Pie de foto: Las autoridades suizas entregaban bajo contrato de trabajo infantil a los niños huerfános o que, con familia, vivían en condiciones consideradas como inadecuadas. (Silografia di Emil Zbinden, Limmat Verlag)

“En Suiza se piensa que todo brilla, pero no es así, hay cosas horribles”, testimonia una de las personas concernidas.

A finales de la década de 1960, decenas de miles de niños vivieron ese destino. Fueron separados de sus padres y entregados a instituciones u otras familias, principalmente dedicadas a la agricultura. Se les empleaba para tareas duras en el campo, sin que algunos pudieran escapar del abuso.

sriimg20090325_10496105_0

Durante años, su suerte estuvo cubierta de un pesado velo de niebla. Sólo a partir de la década pasada, algunas de estas personas decidieron salir del anonimato y denunciar la desalmada política social en la que cayeron. “Ha sido muy duro, muy duro contarlo”, afirma Michel en una videoentrevista.

“Es una cuestión generacional”, explica Jacqueline Häusler, curadora de la exposición inaugurada el pasado miércoles en el Käfigturm de Berna y quien pertenece a la asociación ‘Infancia robada’.

sriimg20090325_10496101_0

“Muchas de estas personas han escondido su infancia por años y años, temiendo represalias. Han comenzado a hablar una vez que ya no trabajan y que sus hijos son mayores”.

Mano de obra a bajo costo
La exposición se basa en entrevistas realizadas a cerca de 300 personas en el marco de un proyecto de investigación. “Se trata, naturalmente, de recuerdos subjetivos. Hubo niños con una infancia feliz”, precisa Jacqueline Häusler.

sriimg20090325_10496031_01

Sin embargo, uno de ellos afirma: “Me ha faltado simplemente aquello que los otros llaman amor”.

Las razones de una separación de los padres entre los años de 1920 y 1960 eran diversas: pobreza, muerte de los progenitores, divorcio, ilegitimidad, ‘abandono moral’, es decir, cuando la vida de los padres no correspondía a las normas burguesas…

“Cuando mi padre enfermó, mi madre pidió ayuda a la asistencia social, pero se la refutaron. Éramos nueve hermanos. Prefirieron confinarnos a todos a otros lugares, en lugar de ayudar a mi madre a sacarnos adelante”, se lee en un testimonio de la exposición. Para las autoridades, era menos oneroso dar a los niños a otra familia –para emplearlos como mano de obra barata- que ayudar a los padres.

Tratados como parias
Los testimonios de su vida cotidiana muestran el desprecio con el que eran tratados: “Comíamos en un cuarto sin ventanas cercano al establo. No podíamos sentarnos a la mesa en la cocina”, recuerda Johann.

En una pared de la muestra se encuentran expuestos objetos que tuvieron un significado particular para estos niños, como una muñeca de una niña, que la recibió de su padrino a punto de morir y que fue secuestrada de inmediato por la persona a la que fue confiada.

La exposición está estructurada en siete espacios temáticos: recuerdo del primer día del confinamiento, una estación auditiva que permite escuchar sus testimonios, grabaciones de viva voz, las estrategias para superar los traumas una vez adultos, mensajes en vídeo, situaciones recordadas y problemas actuales.

Una pequeña aula recuerda que en la escuela estos niños eran tratados como parias. “Lo que me disgusta más”, lamenta Simon. colocado en un instituto junto con sus dos hermanos, es que la familia consideraba ‘normal’ no invitarnos ni una sola vez a los festejos de cumpleaños”.

Sin disculpa oficial
Hay un fuerte resentimiento contra la autoridad: “Temo como a la peste todo aquello que se denomina servicio social, que es oficial, del Estado”, escribe André.

A veces, los tutores nombrados por el Estado, que en teoría debían administrar los bienes de estos niños, sólo velaban por sus propios intereses. Para sus 20 años, Françoise recuerda haber recibido de sus tutores 200 francos de regalo. La mujer nunca vio nada de los 160.000 francos pagados por la venta de la casa y el terreno de su padre.

“El Estado no pronunció ni una sola palabra de disculpas, nada”, exclama Michel. “En 2003, el Parlamento votó contra un crédito para lanzar una investigación histórica y detallada sobre este tema”, explica Walter Zwahlen, de la red que une a los afectados. “Sólo la Iglesia Católica de Lucerna presentó sus disculpas oficiales”.

sriimg20090325_10496077_0

Aprender de los errores del pasado
Una vez adultos, estos niños entregados bajo contrato laboral infantil a un destino humillante, han buscado superar el trauma con diversas estrategias.

Muchos de ellos consiguieron construir una vida familiar y profesional normal, dejando atrás los recuerdos de la infancia. Otros han encontrado una válvula de escape en una actividad creativa. Para algunos fue más difícil; terminaron en cárceles o recluidos en un hospital psiquiátrico.

“Con esta exposición no sólo queremos evocar el pasado, sino hacer que se puedan rescatar enseñanzas en materia de educación extrafamiliar de los errores cometidos”, sugiere Jacqueline Häusler.

Y, de este modo, evitar que en algún momento, otro niño tenga que decir, como Michel, “me han robado la infancia”.

Autor:

 swissinfo, Daniele Mariani
(Traducido por Patricia Islas Züttel)

——————————————————————————–

NIÑOS BAJO CONTRATO

Más de 100 mil niños huérfanos o abandonados fueron internados en instituciones o entregados a familias de acogida hasta 1960.

La ‘tradición’ de sustraer a los niños pobres y los hijos ilegítimos de la custodia de sus padres para darlos a terceras personas se remonta a la Edad Media.

Los ‘niños bajo contrato’ o ‘niños colocados’ (denominados en alemán ‘Verdingkinder’) eran entregados, sobre todo, a familias campesinas.

Las comunas pagaban una cuota a los campesinos para el alimento y el alojamiento de los niños, quienes debían hacer labores pesadas.

A finales del siglo XIX, en muchos lugares estos ‘niños de nadie’ eran ofrecidos al mejor postor, incluso en mercados. En el cantón de Lucerna esta costumbre fue prohibida en 1856.

Las autoridades gastaban menos colocando a los niños en una familia que en un instituto. Además se argumentaba que una familia podía ofrecerle una mejor educación al niño.

——————————————————————————–

MUESTRA ITINERANTE

La exposición ‘Infancia robada’ se presenta en el Käfigturm de Berna, del 26 de marzo al 27 de junio.

Después de Berna, la muestra será presentada en Lausana, Basilea, Baden, Frauenfeld, Lucerna, Martigny y Friburgo.

Actualmente hay tratativas para llevarla al sur de los Alpes.

——————————————————————————–

ENLACES

•’Käfigturm’ – Foro político de la Confederación (http://www.kaefigturm.ch/i/Pagine/Welcome.aspx)

•Exposición ‘Infancia robada’ (http://www.kaefigturm.ch/i/veranstaltungen/aktuell/Pagine/Verdingkinder.aspx)

•’Infancia robada’, hablan los afectados (http://www.verdingkinderreden.ch/index.php?pid=1&l=fr)

•Red dirigida a las personas afectadas en Suiza (http://www.netzwerk-verdingt.ch/)

•Diccionario Histórico de Suiza: Contratos de mano de obra infantil (http://www.hls-dhs-dss.ch/textes/i/I16581.php)