Curiosidades economicas o politicas en Irak-USA

En esta sección quiero hacer un archivo de notas curiosas, singulares y reales de lo que pasa o paso en nuestro mundo actual. Hoy daremos un vistazo a la invasión a Irak y algunas curiosidades que salieron a la luz publica de la caja de pandora.

IRAK

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En marzo de este 2013 se celebro el decimo aniversario de la guerra que hizo USA a Irak de sadam Hussein.

Un editorial del NewsDay del 24 marzo 2013 decia textualmente:

Our leaders said Hussein had or was trying to get chemical, biological or even nuclear weapons. They said he was in cahoots with Bin Laden.

Our leaders were never required to make a case for how Hussein posed an inminent threat to the United States or its interests. They weren’t required to justify the rush to attack, or defend intelligence saying Iraq had WMDs.”

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Traducion al castellano:

“Nuestros líderes, dijeron que Hussein tenía o estaba tratando de obtener armas químicas, biológicas o incluso armas nucleares. Dijeron que estaba confabulado con Bin Laden.

Nuestros líderes no estaban obligados a probar de cómo Hussein representaba una amenaza inminente a los Estados Unidos o sus intereses. Ellos no estaban obligados a justificar la prisa para atacar o defender la inteligencia diciendo que Irak tenía armas de destrucción masiva “.

Las cifras de la invasión a Irak fueron terribles y sus consecuencias negativas ya las estamos empezando a sentir de una manera peligrosa para todos los implicados directos o indirectos.

De acuerdo a U.S. Las cifras fueron:

  • 100,000 iraquis muertos en la lucha
  • 4,500 americanos muertos en la guerra
  • 8 billones de dolares ($8,000’000,000.00) es el costo anual por los 32,000 soldados USA heridos en la guerra.

A propósito de lo anterior quiero notar que durante la guerra de Irak los principales medios de comunicación casi no informaban o daban fotos de los muertos por ambos lados, salvo algunos números o cifras. Tiempo después de lo ocurrido se pudo ver varias fotos que en su momento fueron ocultadas.
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Otra de las consecuencias de la guerra de Irak son los heridos, horriblemente mutilados o amputados de sus miembros, producto de dicha guerra, que en el caso de U.S. Fueron 32,000 soldados. En el caso de los Irakis deben ser muchísimos mas ; aunque nunca vi una estadística oficial confiable de los mismos.

Abajo recordamos el caso del joven soldado Brendan Marrocco (26) quien fue amputado en sus 4 miembros y paso por una serie de operaciones que le permitió tener miembros artificiales y es ejemplo de la forma en que quedan muchos soldados después de participar en una guerra. Yo creo que no muy felices; aunque en algunas fotos se les vea felices. Es mas, muchos soldados hubiesen preferidos morir a quedar en esta situación física.

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También recordamos el caso de Tammy Duckworth quien perdió sus dos piernas en Irak y después de recuperarse se dedico a la política para defender los derechos de las mujeres en combate.

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Las mujeres en combate aparecieron en el protagonismo internacional gracias a reportajes en TV o fotos bonitas como las que recuerdan abajo; pero tambien salieron a la luz otras cosas negativas, como varias mujeres soldados U.S, fueron abusadas sexualmente por algunos de sus compañeros u oficiales del army U.S. Algunas de ellas tuvieron el valor de denunciarlos públicamente.

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Actualmente Irak es un país muy peligroso ya que vive en violencia permanente y los atentados son cosas cotidianas de su vida actual.

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El saldo final de la invasion fue positivo para USA?, Fue bueno para Irak?

Se llegaron a encontrar las supuestas armas de destrucción masiva al final o todo quedo como una gran mentira política mas?, sin importar la perdida de vidas inocentes o de perjudicar dramáticamente la vida de millones de seres humanos.

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Quizás lo único positivo de todo esto es que se supo la verdad, pocos anos después, y se abrió una caja de pandora donde se apreciaron otras curiosidades como escribo en este blog.

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Hasta siempre.

Carlos Tigre sin Tiempo (CTsT)

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El Efecto Lucifer con personas inocentes

Con nuestra mente podemos hacer un cielo de un infierno o un infierno de un cielo si así lo deseamos o estamos sometidos a presiones ajenas a nuestra voluntad.

 

Hace una década el psicólogo y profesor de la universidad de Stanford, Philip Zimbardo, hizo un estudio con un grupo de personas en una prisión experimental. Con dicho estudio fundamento su tesis de como gente normal o inocente se vuelve diabólica cuando trabaja en una prisión o entra como presidiario.

Lo diabólico consiste en conductas intencionales donde se burlan, abusan ,maltratan, deshumanizan o matan a personas inocentes. También se incluye el abuso de autoridad de los carcelarios que obligan a sus subalternos a hacer lo que ellos quieren.

Actualmente el mundo parece moverse a la autodestrucción. Por lo menos en el plano espiritual o moral. Vemos que la falta de solidaridad, el egoísmo exagerado o indiferencia es muy grande entre las personas “justas, civilizadas o inteligentes” que tienen mayor cantidad de dinero o han tenido mayores oportunidades económicas para desarrollarse.

 

Por otro lado, el crimen -a todo nivel- sigue aumentando o manteniendo su cuota de sangre y horror que destroza la vida de muchas personas inocentes, buenas o justas de verdad. Así observamos, como rutina diaria, los asaltos o robos, corrupción de políticos o gobernantes, trafico de personas, prostitución, pandillas criminales, asesinatos, narcotraficantes, vendedores de armas, guerras o conflictos bélicos originados por intereses económicos, etc.

Incluso, algunas personas, consideradas buenas, bajo ciertas condiciones pueden cambiar y entrar al campo criminal. También debemos reconocer los hechos de que mucha gente tiene acciones irresponsables repetidas, generación tras generación, sin nadie que les imponga lucidez o responsabilidad en sus acciones.

El efecto lucifer nos permite ver desde el punto de vista psicológico a las personas de todo tipo , incluyendo a las “buenas personas” , como bajo ciertas condiciones o presiones extremas pueden llegar a tener cambios sorprendentes en sus mentes y acciones, que los pueden llevar a cometer hasta actos criminales contra otras personas de su entorno o inocentes.

 

A través de la historia y sus guerras hemos visto el gran poder maléfico de algunos lideres como Hitler o Stalin. Por citar a dos de los mas recientes, sanguinarios y de un gran numero de asesinatos que ellos planearon e hicieron que sus colaboradores efectuaran por millones. Incluso Stalin asesinaba a su propia gente, en Rusia, que se le oponía en sus planes políticos.

Actualmente tenemos varios países que tratan de una manera salvaje a su propio pueblo. Incluso asesinando a sus rivales políticos como se puede ver en países como Birmania donde gracias a lideres como la ganadora del premio nobel de la paz : Aung San Suu Kyi, quien lucho por retornar la democracia, se pudo ver lo salvaje y asesinos que son los militares que gobiernan ese país. Incluso masacrando a monjes budistas en marchas pacificas que pedían justicia y que respeten los derechos humanos para las personas del pueblo de Birmania.

 

(Aung San Suu Kyi, Nobel de la paz 1991)

También podemos mencionar los casi 1.7 millones de asesinatos en Camboya por el régimen comunista de Khmer Rouge o mas reciente  en Rwanda-África (1994), donde hubo una matanza increíble de 800,000 seres humanos, en 100 dias, por luchas tribales entre los hutus y los tutsi. Estos últimos fueron casi exterminados por ser minoría.

 

 Asimismo, aparecieron las violaciones masivas (incluso a hombres ) y mutilación de miembros a los rivales políticos en África. Aunque las violaciones masivas, en guerras o conflictos armados, ya se considera como algo inevitable, en mayor o menor numero, pero todos los ejércitos hacen lo mismo. Aunque, según la historia, uno de los mas sanguinarios (después de violarlas las asesinaban o mutilaban) fue el que hicieron los japoneses contra las mujeres chinas después de invadirlos y ganarles la guerra en Nanking (1937).

 

En general, la democracia, con todas sus imperfecciones es un mejor sistema político o de gobierno que las dictaduras o gobiernos antidemocraticos. Los cuales bajo discursos populistas ocultan su corrupción o siniestras acciones que no pueden ser sacadas a la luz debido a que no existe libertad de expresión o medios de comunicación libres o independientes.

Sin embargo, por otros factores que se pueden considerar como inherentes a todos los humanos se producen situaciones incontrolables , al menos en ciertos grupos o sectores de países democráticos y desarrollados, que desconciertan al mundo civilizado y le sirve de justificación a los gobernantes antidemocraticos o dictadores abusivos que existen en nuestro mundo actual.

Otro ejemplo, mas reciente y protagonizado, de manera increíble, por USA fue el caso de las torturas de Abu Ghraib, el cual sirvió para validar la tesis del psicólogo que sustento “el efecto lucifer.”

 

 

Como recordamos, algunos miembros del ejercito norteamericano hicieron torturas horribles a sus prisioneros de guerra. Incluso burlándose de sus cadáveres y posando en fotos junto a ellos como si fueran insectos o basura.

 

 

La degradación moral, frialdad al dolor o sufrimiento humano. Incluso de personas inocentes, es algo que cada vez me sorprende mas, sobretodo de aquellos que se consideran los buenos o justos, siguen una religión cristiana y hasta asisten todos los domingos a sus iglesias.

 

 

En fin, lo bueno de una democracia, al final de todo, es que hay algunas personas lucidas o sensibles , dentro de su sociedad, que pueden sacar a la luz publica, para que el resto de personas del mundo democrático, en su mayoría indiferente o ignorante de estos hechos, por lo menos, tomen conciencia y No digan mañana mas tarde, cuando el efecto lucifer les toque la puerta: “Dios mio porque son tan malos conmigo… Ayúdenme por favor….”

 

Hasta siempre.

Carlos Tigre sin Tiempo (CTsT)

Violaciones como arma de guerra en Birmania

Miembros del ejército de Birmania violan en forma sistemática a mujeres y niñas para someter a las minorías étnicas rebeldes, denuncian activistas.

El último conflicto entre el insurgente Ejército para la Independencia de Kachin (KIA), en el norte, y las fuerzas de seguridad de la dictadura birmana –que ahora dio paso a un gobierno nominalmente civil pero bajo supervisión militar– revela un propagado uso de las violaciones como arma de guerra.

La Asociación de Mujeres Kachin de Tailandia (KWAT) reportó que al menos 37 mujeres fueron violadas por soldados entre junio y julio, cuando comenzaron los últimos combates.

Organizaciones por los derechos de las mujeres que trabajan a lo largo de la frontera con Tailandia documentaron 81 casos de violaciones a mujeres y niñas, 36 de las cuales fueron asesinadas, en ocho meses de enfrentamientos entre el ejército birmano y fuerzas insurgentes de grupos étnicos.

Este lunes 12, el presidente Thein Sein ordenó suspender los ataques a los rebeldes en el norte, con el objetivo de buscar una solución política al conflicto.

Mientras, en la última década, la Liga de Mujeres de Birmania, que reúne a varios grupos no gubernamentales, documentó cientos de casos, mostrando que las violaciones no eran simples consecuencias del caos de la guerra, sino una estrategia deliberada de los militares.

“Al mirar a la naturaleza de las violaciones y el agravamiento de la situación durante el conflicto, podemos decir con confianza que los militares están precisamente usando la violación como un arma de guerra contra las mujeres”, dijo a IPS la fundadora de KWAT, Shirley Seng.

“Nuestro objetivo es reunir información sobre violencia sexual para entender las causas y divulgarlo ante la comunidad internacional”, explicó Seng, viuda del fundador de la Organización para la Independencia de Kachin, brazo político del KIA.

“Donde quiera que ocurran casos de violación, obtenemos información de nuestros afiliados, y también vamos y entrevistamos a las víctimas, y realizamos nuestras propias investigaciones de campo”, señaló.

“¿Cómo saber si la violación está siendo usada como un arma? Porque eso mismo se lo dan a entender a los civiles los soldados que los están atacando”, explicó.

Las víctimas de violación están en continuo riesgo, no solo de los perpetradores, que gozan de impunidad, sino también de sus propias comunidades, debido al estigma social que sufren, revelan informes locales.

Los conflictos en los estados birmanos de Shan (este) y Kachin (norte) entre las fuerzas armadas y grupos étnicos estallaron en marzo y junio, provocando el desplazamiento de más de 30.000 civiles.

Los soldados regularmente persiguen a los rohingyas, que no son reconocidos como ciudadanos por el gobierno birmano, aunque han vivido en el occidental estado de Arakan por generaciones, estableciendo vínculos sociales y haciéndose de propiedades.

Historias de desplazamiento, violencia y persecución involucrando a comunidades minoritarias como los karen, los shan y los kachin han sido comunes desde la formación de Birmania en 1948, cuando representantes étnicos comenzaron a exigir autonomía.

Cuando se formaron grupos armados en estas minorías, el gobierno respondió con dureza, militarizando sus tierras.

Las mujeres constituyen la población más vulnerable. La violencia sexual ha sido constante entre las comunidades étnicas que viven en las fronteras del país. Hay continuos informes de desplazamiento deliberado e intimidaciones.

Las mujeres son el principal objetivo de los militares, que buscan debilitar la fábrica social de los grupos étnicos.

“Yo tenía solo cuatro años. Mi madre me dijo que debíamos huir, pues de otra manera nos matarían”, indicó Rahima, de 21 años, contando cuando abandonó su hogar en Arakan.

Durante su huída a la frontera con Tailandia, ella, su familia y otros buscaron refugio en estaciones de tren, donde sin embargo los militares hacían frecuentes redadas.

Rahima contó que los soldados se llevaban a las mujeres más “atractivas”, que luego regresaban con obvias heridas físicas y mentales como consecuencia de violencia sexual y tortura.

La hermana de Rahima fue violada por soldados birmanos pero, por temor al estigma en su comunidad, nadie en la familia habla de lo ocurrido.

“Es muy vergonzoso en mi cultura hablar de una violación. En todo mi tiempo aquí, han sido llevadas decenas de mujeres. Ni una contó nada de lo que pasó”, dijo Rahima

Es difícil verificar cuán explícitas son las “órdenes de violar” mujeres dadas a los soldados por sus oficiales, pero sí se puede constatar que los aumentos en la violencia sexual coinciden con renovadas situaciones de conflicto.

Seng cree que el uso de la violación no solo es estimulado, sino ordenado por los oficiales militares birmanos.

Con ella coincide Charm Tong, líder de la Red de Acción de Mujeres Shan y co-autora del informe “Licencia para violar” de 2002, que documentó 173 casos de violencia sexual en el estado de Shan afectando 625 niñas y mujeres.

Tong sigue viajando a Shan, donde ella y sus colegas documentaron casos de mujeres embarazadas violadas con sus hijas en sus hogares por parte de soldados que hacían redadas en aldeas.

La Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, reconoce la violación, la esclavitud sexual “o cualquier otra forma de violencia sexual de comparable gravedad” con los crímenes guerra cuando son cometidos de forma sistemática.

El objetivo de la Liga es movilizar apoyo para una investigación por parte de un organismo internacional, examinando tendencias, patrones y extensión de la violencia sexual perpetrada por soldados en Birmania.

Tomas Ojea Quintana, reportero especial de la Organización de las Naciones Unidas para Birmania, expresó preocupación por los “continuos abusos a los derechos humanos, como trabajos forzados confiscación de tierras y violaciones en comunidades étnicas minoritarias”, y llamó a crear una comisión investigadora independiente cuando visitó este país en septiembre.

Tras la visita de Quintana, el gobierno birmano creó la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Myanmar (nombre oficial de este país reconocido por la dictadura), con el objetivo de “salvaguardar los derechos de sus ciudadanos”, como informó el periódico estatal New Light of Myanmar.

Grupos de derechos humanos señalan que cualquier mecanismo para responsabilizar a los perpetradores debe ser seguido de un proceso de reparaciones, y todo eso solo puede lograrse cuando se ponga fin a la militarización de las comunidades.

* Por Preethi Nallu, BANGKOK, 12 dic.2011 (IPS)

Violaciones sexuales pueden ser arma arrojadiza en Libia

El ejemplo de Iman al Obeidi, la libia que denunció ante la prensa internacional presuntos abusos sexuales cometidos por fuerzas del régimen de Muammar Gadafi, desató alarmas sobre la posibilidad de que la violencia sexual esté siendo usada como arma de guerra.

Esto podría estar ocurriendo tanto en el oeste de Libia, que las tropas gubernamentales mantienen bajo control, como en el territorio oriental en manos de la oposición rebelde, donde se sitúa el principal frente de batalla. 

El 15 de febrero comenzaron en varias ciudades manifestaciones contra el régimen de Gadafi, en el poder desde hace casi 42 años. Ante la respuesta represiva de las autoridades, la situación evolucionó a un enfrentamiento armado entre los rebeldes y las fuerzas de seguridad. 


La situación en el oeste es especialmente preocupante, ya que hay denuncias de que el régimen de Gadafi estaría silenciando a toda voz disidente. 

La organización internacional Human Rights Watch (HRW) documentó una serie de casos de violencia sexual en Trípoli y sus alrededores, como el de una mujer presuntamente violada por agentes del gobierno que irrumpieron en la casa donde ésta trabajaba como empleada doméstica. 


Otro fue el de Al Obeidi, quien ingresó el 26 de marzo a un hotel de Trípoli, donde se alojan periodistas extranjeros, y denunció ante ellos que 15 hombres, supuestamente agentes del gobierno, la retuvieron durante varios días y la violaron, precisamente en la capital del país. 

“El caso de Obeidi ha demostrado lo que siempre hemos sospechado”, dijo a IPS Salwa Bugaighis, una representante del Consejo Nacional Transitorio, que se ha erigido como el nuevo gobierno revolucionario con sede en esta nororiental ciudad de Bengasi. 

Los que abusaron de ella, después de haberla detenido en un puesto de control en Trípoli, “sabían que le harían mucho daño, porque esta cuestión es muy sensible en nuestra cultura y nuestra religión”, explicó Bugaighis. 

Ella se refería a las normas que rigen en las sociedades árabes y musulmanas, en las que una mujer violada pierde su honor y suele ser rechazada por su familia y marginada por la sociedad. 

Por eso la violencia sexual es un arma todavía más potente en esta guerra, también a nivel propagandístico. 

Después de que las tropas gubernamentales lanzaron su contraofensiva sobre el este de Libia y llegaron a las puertas de Bengasi, empezaron a circularon rumores de que las tropas de Gadafi venían con viagra y preservativos en los bolsillos, dispuestos a abusar de las mujeres en las zonas liberadas. 

“No es algo nuevo: los hombres del régimen siempre han podido apropiarse de las mujeres que deseaban”, dijo Bugaighis. 

Sin embargo, Amnistía Internacional asegura que por el momento no ha encontrado casos de violaciones en el este de Libia a manos de las tropas de Gadafi, que a mediados de marzo recuperaron el control de las localidades que se encuentran entre Ras Lanuf y Ajdabiya, sobre el mar Mediterráneo, donde se concentraron desde el principio los combates entre los dos bandos. 


“Afortunadamente”, según Peter Bouckaert, director de emergencias de HRW, las tropas de Gadafi no pudieron entrar en contacto con gran número de civiles cuando lanzaron su contraataque ya que esa zona reconquistada es desértica y las pocas localidades que se encuentran en ese tramo de unos 200 kilómetros son básicamente puertos petrolíferos. 

La situación más peligrosa para los civiles se dio en Ajdabiya, una población de más de 100.000 habitantes que estuvo asediada unas dos semanas por los tanques del gobierno, que bombardearon con artillería pesada el centro urbano y penetraron en él. 

La investigadora de Amnistía Internacional, Donatella Rovera, dijo a IPS haber recogido acusaciones de abusos sexuales en ese contexto, pero ninguna pudo ser comprobada. 

También en esa ocasión, la mayor parte de las mujeres habían abandonado la ciudad huyendo de los combates. 

Aun así, algunas familias permanecieron en Ajdabiya o quedaron atrapadas en los combates, como la de Fátima Abdelsalam, sorprendida por disparos de francotiradores cuando salía de casa a comprar con unos primos. 

Los francotiradores apuntaban desde los tejados y ella y los familiares que la acompañaban tuvieron suerte porque no fueron alcanzados por los proyectiles, según relató. Ahora se encuentra ingresada en la unidad psiquiátrica del hospital Hawary de Bengasi, y teme que los hombres del coronel vengan por ella y le corten las manos. 

Abdelsalam y otras dos mujeres que llegaron traumatizadas al hospital Hawary representan a las víctimas indirectas de esta guerra, que no es sólo aquello que tiene lugar en el campo de batalla. 

La situación humanitaria en Libia, incluyendo los crímenes como violaciones sexuales, será estudiada desde este domingo 10 por una comisión internacional de investigación creada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. 

La comisión invertirá el resto del mes de abril investigando esas denuncias, para lo cual viajará a Libia, Egipto y Túnez, y presentará su informe final al Consejo el 17 de junio. 

Sus integrantes aseguraron a la prensa en Ginebra que su mandato les permite investigar toda violación a los derechos humanos fundamentales de todas las partes en conflicto, inclusive de las potencias extranjeras que efectúan operaciones armadas contra el régimen libio. 

La violencia e inseguridad afectan en este momento la vida de todos los libios, en especial de los más vulnerables. 

Además de los dos bandos en conflicto, rebeldes y gobierno, hay un “tercer bando”, como lo define Rovera, delincuentes comunes que pueden aprovecharse de la situación para cometer todo tipo de crímenes, inclusive violaciones. 

HRW documentó varios casos de asaltos sexuales en el este, cometidos por hombres armados –no necesariamente rebeldes ni soldados de Gadafi–, ya que hoy cualquiera puede disponer de un arma y, en una situación de guerra, reina la impunidad.


* Por Francesca Cicardi/ BENGASI, Libia, 8 abril 2011 (IPS)