El Efecto Lucifer con personas inocentes

Con nuestra mente podemos hacer un cielo de un infierno o un infierno de un cielo si así lo deseamos o estamos sometidos a presiones ajenas a nuestra voluntad.

 

Hace una década el psicólogo y profesor de la universidad de Stanford, Philip Zimbardo, hizo un estudio con un grupo de personas en una prisión experimental. Con dicho estudio fundamento su tesis de como gente normal o inocente se vuelve diabólica cuando trabaja en una prisión o entra como presidiario.

Lo diabólico consiste en conductas intencionales donde se burlan, abusan ,maltratan, deshumanizan o matan a personas inocentes. También se incluye el abuso de autoridad de los carcelarios que obligan a sus subalternos a hacer lo que ellos quieren.

Actualmente el mundo parece moverse a la autodestrucción. Por lo menos en el plano espiritual o moral. Vemos que la falta de solidaridad, el egoísmo exagerado o indiferencia es muy grande entre las personas “justas, civilizadas o inteligentes” que tienen mayor cantidad de dinero o han tenido mayores oportunidades económicas para desarrollarse.

 

Por otro lado, el crimen -a todo nivel- sigue aumentando o manteniendo su cuota de sangre y horror que destroza la vida de muchas personas inocentes, buenas o justas de verdad. Así observamos, como rutina diaria, los asaltos o robos, corrupción de políticos o gobernantes, trafico de personas, prostitución, pandillas criminales, asesinatos, narcotraficantes, vendedores de armas, guerras o conflictos bélicos originados por intereses económicos, etc.

Incluso, algunas personas, consideradas buenas, bajo ciertas condiciones pueden cambiar y entrar al campo criminal. También debemos reconocer los hechos de que mucha gente tiene acciones irresponsables repetidas, generación tras generación, sin nadie que les imponga lucidez o responsabilidad en sus acciones.

El efecto lucifer nos permite ver desde el punto de vista psicológico a las personas de todo tipo , incluyendo a las “buenas personas” , como bajo ciertas condiciones o presiones extremas pueden llegar a tener cambios sorprendentes en sus mentes y acciones, que los pueden llevar a cometer hasta actos criminales contra otras personas de su entorno o inocentes.

 

A través de la historia y sus guerras hemos visto el gran poder maléfico de algunos lideres como Hitler o Stalin. Por citar a dos de los mas recientes, sanguinarios y de un gran numero de asesinatos que ellos planearon e hicieron que sus colaboradores efectuaran por millones. Incluso Stalin asesinaba a su propia gente, en Rusia, que se le oponía en sus planes políticos.

Actualmente tenemos varios países que tratan de una manera salvaje a su propio pueblo. Incluso asesinando a sus rivales políticos como se puede ver en países como Birmania donde gracias a lideres como la ganadora del premio nobel de la paz : Aung San Suu Kyi, quien lucho por retornar la democracia, se pudo ver lo salvaje y asesinos que son los militares que gobiernan ese país. Incluso masacrando a monjes budistas en marchas pacificas que pedían justicia y que respeten los derechos humanos para las personas del pueblo de Birmania.

 

(Aung San Suu Kyi, Nobel de la paz 1991)

También podemos mencionar los casi 1.7 millones de asesinatos en Camboya por el régimen comunista de Khmer Rouge o mas reciente  en Rwanda-África (1994), donde hubo una matanza increíble de 800,000 seres humanos, en 100 dias, por luchas tribales entre los hutus y los tutsi. Estos últimos fueron casi exterminados por ser minoría.

 

 Asimismo, aparecieron las violaciones masivas (incluso a hombres ) y mutilación de miembros a los rivales políticos en África. Aunque las violaciones masivas, en guerras o conflictos armados, ya se considera como algo inevitable, en mayor o menor numero, pero todos los ejércitos hacen lo mismo. Aunque, según la historia, uno de los mas sanguinarios (después de violarlas las asesinaban o mutilaban) fue el que hicieron los japoneses contra las mujeres chinas después de invadirlos y ganarles la guerra en Nanking (1937).

 

En general, la democracia, con todas sus imperfecciones es un mejor sistema político o de gobierno que las dictaduras o gobiernos antidemocraticos. Los cuales bajo discursos populistas ocultan su corrupción o siniestras acciones que no pueden ser sacadas a la luz debido a que no existe libertad de expresión o medios de comunicación libres o independientes.

Sin embargo, por otros factores que se pueden considerar como inherentes a todos los humanos se producen situaciones incontrolables , al menos en ciertos grupos o sectores de países democráticos y desarrollados, que desconciertan al mundo civilizado y le sirve de justificación a los gobernantes antidemocraticos o dictadores abusivos que existen en nuestro mundo actual.

Otro ejemplo, mas reciente y protagonizado, de manera increíble, por USA fue el caso de las torturas de Abu Ghraib, el cual sirvió para validar la tesis del psicólogo que sustento “el efecto lucifer.”

 

 

Como recordamos, algunos miembros del ejercito norteamericano hicieron torturas horribles a sus prisioneros de guerra. Incluso burlándose de sus cadáveres y posando en fotos junto a ellos como si fueran insectos o basura.

 

 

La degradación moral, frialdad al dolor o sufrimiento humano. Incluso de personas inocentes, es algo que cada vez me sorprende mas, sobretodo de aquellos que se consideran los buenos o justos, siguen una religión cristiana y hasta asisten todos los domingos a sus iglesias.

 

 

En fin, lo bueno de una democracia, al final de todo, es que hay algunas personas lucidas o sensibles , dentro de su sociedad, que pueden sacar a la luz publica, para que el resto de personas del mundo democrático, en su mayoría indiferente o ignorante de estos hechos, por lo menos, tomen conciencia y No digan mañana mas tarde, cuando el efecto lucifer les toque la puerta: “Dios mio porque son tan malos conmigo… Ayúdenme por favor….”

 

Hasta siempre.

Carlos Tigre sin Tiempo (CTsT)

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Desastre nuclear en Japón despierta a Francia

La mayoría de los franceses no se planteaban si los 58 reactores nucleares del país eran lo bastante seguros como para seguir operando varios años más hasta que Japón comenzó a tener problemas en las centrales de Fukushima.


La ciudadanía ignoraba las pruebas manejadas por activistas, quienes, pese a la indiferencia general, siguieron cavando en las inconmensurables complejidades de la burocracia francesa en materia energética para encontrar la verdad sobre la precariedad de las plantas nucleares.

Tras la catástrofe nuclear japonesa, hasta el más estoico de los franceses comenzó a reflexionar sobre la posibilidad de que el país esté al borde del desastre.

No se han hecho encuestas de opinión representativas, pero tras conocerse las explosiones en la central nuclear de la prefectura de Fukushima, una cantidad sustancial de personas consultadas por algunos periódicos dijeron estar a favor de una política menos dependiente de la energía atómica.

La prensa conservadora, a favor las centrales nucleares, reveló el jueves que el año pasado hubo 1.000 accidentes de distinta intensidad en los complejos atómicos del país.

Los datos oficiales figuran en un informe sobre seguridad en las centrales de Francia que será presentado al parlamento en abril. El documento elaborado por la Agencia de Seguridad Nuclear debía ser confidencial, pero tomó estado público luego de lo ocurrido en Japón tras terremoto de nueve gados en la escala Richter y el posterior tsunami.

Francia es el país europeo con más centrales nucleares en funcionamiento y el que más depende de esa fuente de energía en el mundo.


Los 58 reactores generan 80 por ciento de la electricidad consumida. La densidad de su ubicación es tal que nadie puede estar nunca a más de 300 kilómetros de un reactor.

La gran cantidad de accidentes en las centrales atómicas no son nada nuevo para los activistas franceses. La mitad de las plantas tienen más de 25 años, dijo a IPS el presidente del Observatorio de Energía Nuclear, Stéphane Lhomme.

“La mitad de los reactores están por llegar al final de su vida útil y padecen los problemas de la edad”, indicó.

Numerosos reactores sufren, además, de “defectos de diseño”, que regularmente causan anomalías técnicas, explicó Lhomme. “Francia estuvo varias veces al borde de un desastre nuclear en los últimos 10 años”, aseguró.

Cuando el huracán Martin azotó la sudoccidental costa atlántica de Francia en diciembre de 1999, la planta nuclear de Blayais, cerca de la ciudad de Bordeaux, se inundó de agua de mar y debió permanecer cerrada varios días. “Estuvimos cerca de una catástrofe”, recordó Lhomme.


Una grieta en el sistema de enfriamiento de la central de Civaux, en mayo de 1998, ocasionó una gran filtración radioactiva que estuvo varias horas fuera de control. La planta permaneció cerrada 10 meses.

Varias centrales francesas están ubicadas en zonas sísmicas, indicó Lhomme. “El riesgo de un terremoto de la intensidad del de Japón es bajo en Francia, pero nuestras plantas son más frágiles que las de los japoneses”, apuntó.

La central más antigua de Francia, en Fessenheim, cerca de la frontera con Alemania y Suiza, está en “una zona de mucha actividad sísmica y cerca de un río”. Tuvo numerosos problemas técnicos, la mayoría en sus sistemas de enfriamiento, y debió permanecer cerrada cuando 50 metros cúbicos de gas radioactivo se filtraron a la atmósfera, añadió.

(Reactores nucleares en Francia)

No parece que Francia vaya a disminuir su dependencia en la energía nuclear en el futuro cercano, pese a la amplitud de pruebas sobre los defectos técnicos.

“Todos los partidos políticos defienden esa fuente de energía y están vinculados de una forma u otra al complejo industrial. Francia no tiene otra alternativa”, explicó.

No sorprende que el gobierno francés haya tratado de minimizar la dimensión de la crisis japonesa. La explosión en Fukushima “no fue una catástrofe”, declaró al principio el ministro de Energía, Eric Besson. Luego se corrigió y dijo que se “había vuelto una pesadilla”.

“Es legítimo un debate sobre energía nuclear en Francia, pero no indispensable. Sigo creyendo en su uso con fines civiles”, añadió Besson.

La oposición llamó a realizar un referendo sobre el uso de la energía nuclear. Los dirigentes del Partido Verde sugirieron eliminarla en 25 años.

El primer ministro francés François Fillon tildó de “absurda” la conclusión a la que llegaron periódicos y ambientalistas de que “tras el accidente de Fukushima la energía nuclear estaba condenada definitivamente”.

El gobierno anunció que controlaría la seguridad de todas las plantas operativas.

La primera medida que Francia puede tomar para reducir su dependencia en la energía nuclear es disminuir el “descuidado consumo eléctrico”, sostuvo Lhomme. “Ahorraríamos una gran cantidad si aisláramos mejor las casas y los edificios y dejáramos de calentarlas con electricidad”, añadió.

Ochenta por ciento de los hogares franceses usan radiadores eléctricos.

“Es la consecuencia de la connivencia entre el proveedor estatal monopólico Eléctricité de France, y la industria de la construcción, que no instala gas ni otros sistemas de calefacción en las viviendas”, explicó Lhomme.

Francia podría abandonar la energía nuclear en 2035 si implementa un política basada en la eficiencia energética, para reducir el consumo innecesario, y en un programa masivo para usar fuentes renovables, en especial la eólica y la solar, según négaWatt, asociación de 350 especialistas.

“En 2035 podríamos cerrar todas las plantas nucleares y sólo depender de generadores geotérmicos e hidroeléctricos de menor escala, grandes parques con turbinas eólicas, estructuras fotovoltaicas y unidades de biomasa, y tener suficiente energía para satisfacer los requerimiento eléctricos del país”, dijo a IPS el director de négaWatt, Thierry Salomon.

Francia consumiría en 2050 el doble de electricidad que ahora y podría no necesitar la energía nuclear, según Salomon. “No volveremos a usar velas ni necesitaremos de centrales atómicas”, añadió.


Por Julio Godoy, PARÍS, 17 marzo 2011, (IPS)